12.16.2014

Adiós prolongado

Te dejo libre para que vueles,
te encuentres, te ames y respetes.
Te dejo libre para que recuerdes
quien eres, quien has sido
y quien podrás ser.
Te dejo libre para que seas tu.

12.02.2014

Pensamiento volatil

Y las olas golpean con fuerza
Y en esta penunbra me pierdo
Y si tan sólo estuvieras aquí
Y si el camino no fuera tan largo
Y si mi vida no fuera tan corta

Extraño

La noche ha caído
las puertas estan sonando
en medio de las sombras
un extraño
se acerca a mi posada
y la duda surge
dejarlo pasar
o que siga su camino
nada tiene que ofrecer
salvo su compañía.

Soledad

La soledad es como un canto triste del alma.
Es como el llorar de un niño,
es la súplica de un viejo árbol que nadie escucha.
Es la gota que cae desde la punta más alta.
La soledad es gritar, llorar y suplicar al tiempo,
la agonía del movimiento suspendido.

La soledad es una quimera, una ilusión.

La soledad es estar con uno mismo,
con sus lágrimas y pesares,
con sus pecados y redenciones.

La soledad es una excusa
para necesitar de alguien
que nos distraiga de nuestra insportable compañía.

La soledad es estar conmigo.

Confesión

No tengo miedo a estar sin ti,
no ruedo en mi cama buscando tu cuerpo,
no te espero mirando al cielo, ni pidiendo a la luna,
no rezo por tu bien,
ni paso horas frente a tu retrato.
No pido al tiempo que pase más rápido,
ni al dolor que se mitigue.

No, yo no hago todad esas cosas porque...

No tengo miedo a estar sin ti,
tengo miedo a estar conmigo.

Final

Por fin te tengo en mis brazos, puedo escuchar tus latidos, puedo besar tus ojos. Me sentía tan sola cuando estabas con ella, el hielo no dejaba libre mi corazón, pero ahora estas aquí, tu cabello se mueve con el viento, tu cuerpo recostado en el cesped, tu mirada fija en el atardecer; es tan hermosa nuestra imagen que siento ganas de llorar, me aprieto más a tu pecho, quiero retener la tibieza de tu cuerpo en el mío para siempre.
Por tus ojos rueda tu último signo de vida, lloras por el alma que se escapa del inutil cuerpo al que me aferro.
Nada más importa porque al final te tengo en mis brazos.

De recuerdos lejanos y olvidos presentes


I

Brotan flores del sur.
Las estrellas no brillaran.
Apagué la luz.
Ya no brillarán para ti.
Los tatuajes en tu espalda
me hacen divagar.
Es como cojer mientras morimos.

Brota el llanto de mi vientre,
tu eres el culpable,
tus colores me han opacado
y desapareces con el viento.
Vuelo, sueño y caigo.
Abro los ojos
y miro hacia dentro.

II

Asi es, para morir sin ti,
perdí la cabeza,
con todo lo que dije.
¡Oh no!, ¿Qué es esto?
No puedo salir del espejo,
no puedo ver el problema,
¿Qué está mal?,
¿Dónde está él?.
¡Oh no! Así es,
para verme en el espejo,
me pierdo en la burbuja.
Es inmencionable tu nombre.
No puede sostenerte mi corazón.
Desaparecer de mi.
III
Los tambores suenan,
las notas callan,
el silencio rompe,
ella llora de alegría,
su voz raspa mis oídos,
efímera la pierdo.
¡Se acabó!
IV
El piano suena,
atúrdeme, mátame.
¿Qué es esto?
Dispara el arma,
perdí mi cabeza,
¿Qué acabo de decir?,
ya no sé
como disipar las ideas;
ideas en fuga.
Aturde mi cabeza,
no entiendo,
¿Cuándo hice el trato?
¡Oh no! Dispara, 
rompe mi imagen del espejo.
Jamás lo imaginé.
Quiero salir corriendo.
Tu corazón es insostenible.
Tan, tin, tan - Ruan.
Tan, tin, tan.
¡Oh no! Te vas...
Por mi.
Pin, pin, pin.
Tan, tin, tan - Ruan.

V

Quiero encontrar una pieza 
de mi cerebro.
Muéstrame el camino correcto.
Mis sentimientos cambian,
tu lo sabes.
Me esparzo.
Despierto y veo que nadie es libre.
No puedo dormir por el miedo.
El agua ya no me purifica.
Me tiraré de la corniza.
Me disperso.
Si no me necesitas,
 no podré dormir.
La música arruya mi corazón.
No puedo aceptarlo.
Tus sentimientos sólo se alejan.
Ellos sólo se van.
Sólo quiero paz.

 VI

Toma mi mano.
No me digas que te vas,
toma lo que necesites,
siempre lo tendré para ti.
Te digo que sólo sé volar.

Sube, toma las estrellas,
mi corazón es tuyo,
es lo que tengo;
no quiero caer.

Sólo sé volar,
aún así caigo
y abro los ojos.

No es más que un sueño,
estoy sola,
felizmente sola;
ya nada me perturba.

Sólo el abrumador
sentimiento de vacuidad.

VII

El tiempo se va de mi,
esto es ver como
las cosas se van.
Ya todo está hecho.

El trato cellado.

Nunca imaginé tu corazón.
Por fin me conocí;
el héroe de mi niñez.

VIII

Deja de correr,
no pelees,
tu corazón es presa ya,
no te resistas,
las cosas están dadas ya.

Estas lejos de mi,
estas lejos por mi.

La lluvia cae,
el suelo llora,
el tiempo se va...

pero tu no.

Hastío

Desde estas cuatro esquinas
evoco el deseo de la quietud,
todos esos gritos, esas risas,
esos llantos, todo ese movimiento.
Nunca había sido tan infernal el encierro,
Nunca tan eterno, nunca tan pesado.
Ya no me siento segura,
ya no duermo horas,
ni puedo apagar el cerebro.
Y ese reflejo que me tortura con cada segundo
y el eco de las manecillas que cimbran mi cabeza.
La luz entra por las rendijas
que han quedado sin tapar
y me produce calor,
me asfixia y nada se detiene
y todo sigue igual.

Y esta maldita vida que no termina de pasar.

Tiempo compartido

Otro día que comienza,
otro sueño, otra cosa.
Espero que tus horas
sean suficientes
para hablarnos.
Que mi tiempo
no te parezca poco,
que esta escasa transcurrencia
de minutos
no te parezca absurda;
pero sueño cuando pienso
en nuestro tiempo común;
no te conozco,
no me conozco,
y la advertencia queda presente:
Cada segundo es todo y nada.
Todo mío, toda yo...
Tiempo, sólo tiempo compartido.

11.29.2014

Pausa

Y estaré aquí, esperando por esas letras y esa compañía. Como quisiera perderme, taciturna y embrigarme con la luna y que seas mi complice, y no saber del mundo al día siguiente, ni el día después de ese; sólo vivir para la noche y la botella, y una que otra canción desagarradora. Pero mientras eso pasa, aquí estoy para cuando regreses.

11.02.2014

Octubre

No te estoy diciendo cuanto te extraño, cuanta falta me has hecho; cuantas noches he soñado contigo y ese último beso.
No te estoy diciendo, que extraño tus brazos, tu risa estruendosa, tus labios y esa mirada traviesa con un brillo meláncolico y triste.
No te estoy diciendo, lo mucho que aún te amo, ni el coraje que llena mis entrañas.
No te estoy diciendo la pena que me embarga al pensar en el futuro que nos tendremos, ni en los sueños vueltos pesadillas.
No te estoy diciendo lo mucho que mi cuerpo extraña el tuyo, ni lo vacía de mi habitación a pesar del desorden que reina desde que no estás.
No te estoy diciendo lo mucho que me arrepiento de lo que dije y lo que no.
No te estoy diciendo al oído, lo mucho que te odio por lo que dijiste y por lo que no; y lo mucho que te amo por lo que hiciste y lo que no estando aquí.
No te estoy diciendo nada de esto, son sólo palabras al viento de Octubre que llega hasta ti como brisa marina a través de tu ventana.
No te digo nada de esto por temor, coraje y orgullo y se queda quemando las entrañas, los sueños y los recuerdos.
No son mis labios quienes pronuncian estas palabras; son mis ganas de tenerte a mi lado mientras viva.
No soy yo, es mi amor y mo odio por ti en plena batalla en mi interior.

9.13.2014

Lo que no fue

Hoy ha hecho un día hermoso para mi: nublado, un poco lluvioso y algo frío. Son las siete de la tarde y estoy acostada escuchando música y extrañando, anhelando. Hoy quisiera que estuvieras aquí, sin nada detrás o nada por esperar, nada de por medio, ni expectativas o deseos más que el simple hecho de tu presencia. Me gustaría sentir el calor de tu abrazo, escuchar tu corazón en mi oído, sentir tu respiración, cerrar los ojos y llenarme con tu aroma. Estar simplemente los dos aquí, contemplando la tarde y escuchando música, dejando pasar el tiempo, sin pensar en nada más que el momento. Sin la preocupación del mañana. Sin ser consciente del tiempo ni de mi situación. Olvidar por un momento mis miedos. No sentir que la vida se me termina y que no puedo hacer nada para retenerla. Sólo quisiera existir en ese instante y perpetuarlo. No me malinterpretes, no hablo de amor, ni de esperanzas por lo que no fue, es sólo añoranza y un poco de fantasía para escapar de mi realidad que me rebasa. Es inevitable a veces bajar la guardia. Es además que este día ha sido perfecto para sólo ser y fue tan "aliviador" y reconfortante ser contigo que se me antoja de nuevo. Ya no hay rastro físico de tu presencia y se siente un poco vacío el lugar. La última nota de tu aroma hace mucho que se esfumó, sólo me quedan las imágenes en el cuerpo y en la mente. No te enojes ni frunzas el ceño al leer estas líneas, siéntete bien contigo mismo por hacer feliz a esta loca antes de morir (así mi muerte sea o no "prematura", esos días los guardaré y recurriré a ellos hasta el último de mi existencia). Soy tu amiga, eres mi amigo y no hay nada más fuerte que nos una jamás. No me estoy despidiendo. Sólo recuerdo y se me antoja de nuevo tu persona, tu proximidad, tu. No como algo carnal, más bien fraternal. La paz y seguridad que brindas. Hoy ha sido casi perfecto, es sólo que faltas tu.

9.11.2014

Andante in E major

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Intentó abrir los ojos, pero algo se lo impedía. No tenía idea del tiempo que había pasado, ni noción de dónde estaba. La cabeza amenazaba con estallar y una presión en los oídos le ensordecía. Pronto descubrió su precaria situación. Yacía colgando de cabeza, con la manos sujetas a la espalda y una venda en los ojos. Sentía que el mundo daba vueltas, su estómago amenazaba con esparcir su contenido.
El tiempo parecía eterno. El frío le hacía temblar. Lloraba sin quererlo, su cuerpo adquiría independencia y ejercía presión sobre su mente. El lugar olía a sangre y descomposición y podía escuchar agua goteando sobre una superficie de metal.
Después de horas, escuchó unos pasos que se aproximaban, y algo que parecía metal rozando con metal.
Los pasos se detuvieron cerca y unos violines sonaron a todo volumen, rápidos, violentos, como si quien tocara estuviera poseído. El sonido aumentaba en intensidad, en violencia, en pasión.
Intentó liberarse de sus ataduras, intentó gritar, pero al abrir la boca, todo el contenido de su estómago se esparció por su rostro y su cabello, inundado su nariz con el olor nauseabundo de sus jugos gástricos que le hicieron vomitar de nuevo.
Una carcajada invadió el espacio al mismo tiempo que el sonido de un golpe le aturdió, como si hubieran dejado caer una maleta llena de herramientas sobre una mesa de metal.
Los pasos se aproximaron, la música no dejaba de sonar: esos violines que parecían lamentarse y burlarse al mismo tiempo.
Una sensación extraña le invadió.
El frío del metal erizo su piel, mientras aquello le recorría el cuerpo.
Temblaba y ésta vez era de pánico. Se sacudía, pero era inútil. Seguía de cabeza en aquel extraño lugar.
De pronto se hizo el silencio y fue cuando sintió como poco a poco se desgarraba su piel y un hilillo de sangre corría por su estómago.
Intento gritar, pero su voz no respondía. Sólo podía sentir dolor. Aquello que abría su piel como si fuera papel seguía abriéndose paso por su vientre. Cada vez se extendía más y más aquel corte. Comenzaba en el ombligo y seguía por su estomagó, por su pecho, hasta llegar a su cuello.
La sangre fluía y le mojaba le venda que le cubría los ojos, se introducía en su nariz, en sus parpados, en su boca.
Unas manos se introdujeron en la abertura que recién se había hecho y comenzaron a hurgar dentro. Podía sentir como halaban sus adentros, como sus intestinos eran arrancados. Aquellas manos hacían su trabajo mecánicamente, como si lo hubieran hecho miles de veces.
Cuando hubieron terminado de vaciar su estómago, las manos introdujeron algo en su pecho, algo frío, como pinzas, que se incrustaron en sus costillas. Mientras los violines de nuevo marcaban el paso, aquellas pinzas comenzaron a abrir su caja torácica, a romper de a poco sus costillas. El dolor era lo único capaz de sentir.
Las manos se introdujeron en el pecho, movieron los pulmones, lo que le hizo perder el aliento y toser, pero sólo escupió más sangre.
Su cuerpo se resistía, pero podía sentir como le abandonaba la vida. Sentía la debilidad en todo su ser. Sus pies y manos comenzaban a entumecerse por la falta de flujo sanguíneo, y la cabeza estaba apunto de estallar.
Mientras su cuerpo se sacudía, la venda, pesada por la sangre que había absorbido, calló al piso. En su último suspiro pudo darse cuenta de que se encontraba en un matadero, colgando igual que los cerdos que estaban a su lado y una mano que sostenía una manzana roja que aún latía. Su última imagen fue la sonrisa de quien sostenía sus corazón frente a sus ojos. Después, todo fue obscuridad.

9.09.2014

Llanto

Quisiera desbordar todo el dolor en mares de llanto.
que ésta opresión que no me deja respirar, despareciera con el aliento.

Ruego al Dios de los corazones rotos porque se lleve el mío con cada latido.
Pero me dueles tanto y eres tan mío
que ni eso puedo.

Habitarás por siempre en mi interior
y ese será el castigo de ambos.

9.08.2014

Súplica

Sintiendo que el tiempo no ha pasado...
Quemando las pestañas y los sueños,
los deseos y el llanto
en activa batalla por aflorar.
¡No más por favor! 

La silla vacía

 
Y aquí estoy de nuevo, lamentándome, tratando de entender, buscando por borrarte de mi pasado, de mi futuro, de mi.

Las ideas me golpean con tanta fuerza que no sé, no entiendo lo que mi cabeza quiere decir y sólo siento el profundo vacío de mi pecho, de mi estómago, de mi cama.

La misma pregunta que gira y gira sin darme paz: ¿Por qué?

¿Acaso no fuiste feliz en mis brazos?, ¿acaso no saboreaste las mieles de mi cuerpo desnudo al tiempo que reías y gritabas que no te querías marchar nunca?

¿No fue, sino en el calor de mi boca, que tu sexo caliente conoció el éxtasis una y otra vez?

¿No fueron mis pechos, las montañas a que acudías cada mañana y contemplabas el amanecer?

¿No te aferraste a mi cintura mientras llorabas y suplicabas porque no sucumbiera ante la traición de mi propio cuerpo?

¿No decían tus ojos, tus labios, tus manos y tu apresurados besos, lo que tu voz no se atrevía a pronunciar?

No entiendo como lo que fue y nos hizo felices pueda ser un error.

¿No son acaso tus miedos los que mantiene en pena a nuestros corazones?

¿Es que mi memoria me engaña?, ¿Es que fuiste sólo un sueño?

Porque hubiera jurado, al tenerte en mis brazos que eras real.

Y ahora sólo escupo palabras vicerales a una silla vacía que no responde.

Tenías razón… ahora puedo morir en paz.

9.01.2014

III

Sólo importan...

 
...mis muertes chiquitas...




...contigo.

II

Sus ojos juraban eternidad,
sus labios guardaban promesas,
sus manos soñaban despiertas,
su memoría lloraba ayeres.

I

Ella soñaba con soñarlo,
él huía de su memoria.
Ambos deseaban,
ambos lloraban
y el silencio quemaba
las pestañas y el tiempo.
Ella amaba, él temía.
Ambos morían.

8.28.2014

Macaria

Para muchos no hay mejor compañía que la de un perro, esos peludos que brincan y te lamen cuando están contentos. Es cierto, son maravillosos. Pero para mi no hay mejor compañía que la de un gato, y en especial la de una gata: Macaria.
Hace poco más de siete años la busqué, fui a recogerla a casa de un hombre que se deciaba a cuidar gatitos de la calle, y ahí estaba ella, de apenas dos meses, flaquita y tímida. Su trabajo en casa, en un principio, sería el de cazar ratones, pero jamás fue buena para eso; afortunadamente su sola presencia los ahuyentó.
Muchos tienen la creencia de que los gatos son malagradecidos y payasos, pero quien lo dice nunca ha tenido un gato en casa y si lo ha tenido, no ha sabido tratarlo. No hay ser más agradecido que un gato que ha sido rescatado de la calle. El problema es que las personas buscamos que nos agradezcan como lo haría un perro y está mal. Los gatos son gatos y como tal se comportan. Son tan sutiles que muy pocas personas llegan a entenderlos.
Mi gata, por ejemplo, tenía pequeñas formas de demostrarme su cariño y su agradecimiento: Se sentaba en mis piernas y ronroneaba, pero no era el usual ronrroneo de un gato, ella sólo lo hacía cuando la ocasión lo ameritaba, y en un tono muy bajito.
Cuando vivíamos solas fue cuando fuimos más unidas: Mientras trabajaba solía sentarse en mis piernas y verme trabajar, a veces incluso solía subirse a mis hombros y desde ahí veía con atención mis movimientos. A la hora de dormir, solía llegar en silencio y tumbarse en mi espalda, pero lo hacía de forma tan graciosa: era como ver a un arbol caer, porque ella solo se dejaba caer de lado y podía sentir su cuerpito caliente a un lado mío.
Cuando me ponía triste ella estaba ahí, me miraba y me maullaba, como diciendo: "No llores mami, yo estoy aquí".
Era una gata fuerte y de caracter, si la despertaba con mis alaridos (cantando), ella despertaba, me miraba con ojos de profundo rencor y me maullaba como diciendo: "Mamá, calla que no me dejas dormir".
Solía pelear con mi hermana y era fetichista de los píes.
Era celosa y cada que un animal nuevo llegaba a mi vida, ella me hacía saber su descontento alejándose de mi, pero siempre me perdoba y regresaba a mis brazos.
Fue una gata que supo adaptarse a nuevas situaciones, algunas muy estresante; algo que a los gatos les cuesta mucho trabajo. vivió conmigo mudanzas, viajes de más de 30 horas, perros, otros gatos, cuyos y hasta una coneja.
Hace dos años que tuve Neumonía, el médico me dijo que tenía que deshacerme de todos mis animalitos, para ese entonces, conmigo vivían dos cuyitos, una coneja y mi gata. Le dije al médico que sí, y en esa semana pude conseguirles hogares amorosos a los cuyitos: Miguelito y Tito, y a Pantufla, la coneja. Cuando volví a ir al médico, éste me preguntó si ya no tenía animales, y le dije que los cuyos y la coneja ya no estaban, él me dijo que la gata también tenía que irse y mi respuesta fue clara y muy decidida: "Primero me muero, antes que deshacerme de mi gata".
Hoy, mi desición sería la misma, y me duele no haberla pudido cumplir. Me siento culpable por no haber podido seguir con ella y dejarla en manos de otros, si bien no la "regalé" si la dejé en manos de mis padres debido al cáncer y es una de las cosas que mas me ha dolido hacer en mi vida.
Hace un par de meses me dieron la noticia de que no la encontraban pero nadie me dijo la verdad, que yo ya sospechaba, hasta hace unos días: ella murió.
Después de tantos años y de tantas anecdotas, ella simplemente ya no está y no volveré a verla nunca más. No volveré a sentir sus patitas "masajeándome" el vientre, ni volveré a escuchar su maullido rasposo, o su leve ronrroneo. Simplemente mi bebé ya no está y no me pude despedir de ella. Si hubiera sabido que la última vez que la vi, era la última, simplemente no la hubiera dejado sola, porque ella más que "un simple animal", era mi hija. Un ser que vale tanto o más que muchos humanos que me he encontrado en la vida.
En la memoria se quedan las anécdotas graciosas, los momentos tristes y todo lo que vivimos juntas.
Quizá para los demás sólo sea un gato menos y muchos no entiendan el terrible dolor que me embarga al escribir estas palabras y al recordarla, pero para mi no habrá en el mundo otro ser como ella, como mi niña, mi Makis.
Que sea éste un pequeño homenaje a un gran ser que me dio su vida y su amor de forma incondicional, que me amo como ningún ser humano es capaz: sin reservas, sin miedo, sin esperar nada a cambio, de forma total.
Sé que pude ser mejor madre, pero también sé que hice lo mejor que pude, mientras pude.
Adiós amor, mi linda Makis.







8.24.2014

Aroma

Ayer te encontré escondido en mi armario, 
un fantasma de tu prescencia
aprisionado entre los hilos de una prenda blanca.
Aprisionado en mi pensamiento, 
en mi deseo, en mi llanto 
y en mi anhelo. 
Y aunque fui yo quien lo dijo en voz alta, 
no puedo seguir fingiendo: 
Me haces falta

7.29.2014

Linfoma

Hay días, como hoy, que me siento frustrada, cansada, agobiada y prisionera. Prisionera de mi cuerpo, este cuerpo que ha estado conmigo en las buenas y en las malas, este cuerpo que ahora no reconozco como mío; que no responde como se supone que debería, este cuerpo que tiene marcas, quemaduras, cicatrices resultantes de éste mal. Este cuerpo que se cansa, que se queja y que se siente inutil. Me veo en el espejo y no me reconozco, esa que me ve de regreso no soy yo. Y no es sólo la falta de cabello, las ojeras debajo de mis ojos, las venas marcadas, la quemadura por infiltración en mi mano, los cortes en mi busto por el port a cath, y las cientos de marcas en mis piernas y en todo mi cuerpo resultado de los síntomas del cáncer. Es la neblina de mi mente que se instaló ahí desde que todo esto comenzó, la falta de agilidad mental, la distracción, el mal humor, la depresión. Es el hecho de que me convertí en el cáncer. De que esto ha dominado cada aspecto de mi vida. Si pudiera huiría de esto, de mi, de la prisión en que se ha convertido mi cuerpo, mi vida.  Odio que la gente me mire en las calles, porque no es sólo curiosidad, la gente va más allá, juzgan, invaden mi espacio personal, no les importa que me de cuenta y en el mejor de los casos me ven con lástima. ¿Quienes se creen ellos para verme así?, ¿Quién les ha dado derecho?. Estoy harta y aunque sé que hay quienes me quieren, apoyan y acompañan, me siento sola. A veces sólo quisiera gritar, mandar a todos al carajo y morir en paz, pero no puedo, aunque quiera renunciar no puedo, porque sé el daño que eso causaría a mi madre, a mi hermana y a los pocos amigos que esta porquería no me ha arrebatado. A veces sólo quisiera desaparecer.

7.20.2014

Cáncer y tu.

Y sigo aquí, luchando, menguando, esperando.
No sé qué batalla es peor,
no sé cual pierdo o gano,
quizá ambas.
Pierdo una y otra vez.
Tu nombre, mi olvido,  mi cuerpo.
El tiempo que pasa, caprichoso, a su antojo
y se escapa en el ayer.
Mi cáncer eres tu.

6.05.2014

Alas

A sólo un paso, una palabra, una esquina. Al borde del precipio y con las alas bien puestas. A sólo una acción más. Tan sólo una más y las cadenas han de ceder.
¡LIBERTAD!

A sólo un paso

A veces me haces tan fácil odiarte y tan difícil quererte.

Es una pena que entre ambas emociones haya tan poco espacio.

6.03.2014

A la media noche

¿Qué pasa cuándo el enojo se va y deja espacio al dolor? 

Dolorcito

Setlist de ésta madrugada.

Muy a mi capricho y mi antojo.

  1. ¿A dónde te vas, paloma?
  2. Las simples cosas
  3. Piensa en mi
  4. The Scientist
  5. Trouble
  6. 42
  7. I Am Desending
  8. Ne me Quitte Pas
  9. Completo Imcompleto
  10. La Fugitiva
  11. Insensible
  12. Quédate en Madrid
  13. Me cuesta tanto olvidarte
  14. Razón de vivir
  15. Seis y 1/5
  16. La Prima Vez
  17. Zamba para no morir
  18. Nostalgias
  19. Somos
  20. Sombras
  21. Even So
  22. Line
  23. Parade
  24. Adiós, partí
  25. Dramas para piano y violín
  26. Falling
  27. Ésta boca es mía
contraseña: silabas

ENJOY (link)

El diario de Josefine

Noviembre 15

Que difícil es envejecer cuando se tienen tantos planes para la vida, cuando el cuerpo ya no resiste los deseos del corazón. Que horrible es ver a los hijos crecer, irse, formar sus propias familias, cuando uno solo quisiera tenerlos cerca, llevarlos toda la vida como si fueran fetos dependientes del útero materno. Que pesado mover este lastre día con día.

Noviembre 17

El despertador a sonado a las 6 am en punto, como cada mañana durante los últimos 30 años, antes odiaba escucharlo sonar y, como muchos, rogaba por cinco minutos más en la cama, pero con la edad el sueño se ha ido y ahora espero con ansias escuchar la alarma para ponerme de pie y no seguir viendo al techo mientras escucho las manecillas que resuenan con eco en mis oídos, como una sentencia de muerte que no me deja olvidar que el tiempo pasa y que cada vez soy más vieja. Hago la misma rutina una y otra vez, días tras día; un ducha caliente, ir a la cocina, poner a andar la cafetera, mientras él se sienta a la mesa, con esa sonrisa tierna y dulce que antes me enternecía hasta el alma y que ahora me hastía, que ahora lo hace ver como un estúpido. Después a la escuela, donde he dado clases durante lo que pareciera una eternidad, viendo como la juventud me evade, se burla de mi con cada rostro. Cada día soporto menos ver a esos adolescentes hormonosos corriendo por los pasillos, creyendose eternos, inmortales, sin tomar en cuenta que esa juventud que desperdician es como oro liquido que se escurre por sus grasientos rostros. Hace mucho que me di por vencida, es inútil tratar de enseñar algo, cuando se es joven lo que menos se quiere es escuchar a los mayores, solo se asiente con la cabeza, mientras que la mente y el corazón divagan, por eso ahora solo hago acto de presencia, recito los versos escritos en tiempo pasados por muertos olvidados como si leyera para arboles o muros. Están todos huecos, vacíos, no son más que hormonas revoloteando por todos lados. Los días son eternos encerrada en los pasillos interminables de esa escuela, viendo la vida pasar, con envidia, con coraje, con celos de no poder ser yo la que corriera, la que amara con locura sin pensar en consecuencias, simplemente no lo soporto, los aborrezco. Si tan solo salir de este lugar fuera en alivio, pero el tedio total invade mi vida, ya no me queda ni el sonido de las risas, ni las visiones de jovenes hermosos creyendose dioses griegos, solo estamos él y yo, los hijos ya se han ido, poco recuerdan los brazos que algunas vez los acunaron mientras lloraban, ya no vienen pidiendo leche de la teta inflamada, no, ahora estoy seca, yerta; y él, él es como una estatua, inerte, sin vida, es como un retrato del ser amado, añoras lo que ya no está pero no soportas ver la imagen porque al verla deseas lo que ha sido. no, ya no lo amo, me enerva, me exaspera, siempre tan calmado, siempre sonriente, sin opinión, sin pasión, sin vida corriendo por sus venas, solo existiendo día tras día.

Noviembre 20
Está decidido que será la última noche que pasemos juntos, ya no soportar estar a su lado, no quiero morir como esas parejas viejas de toda la vida, que se sientan a ver el televisor todas las noches sin siquiera dirigirse la palabra, aún hay vida en mi, aún quiero vivir emociones, aún quiero sentir pasión en mi vida, lo he decidido.

Noviembre 21

Sus palabras me golpearon bruscamente, lo ha dicho antes de que yo pudiera hablar,  sin consideraciones, sin temblor en su voz, sin lagrimas en los ojos, me lo ha soltado sereno, como siempre, no ha perdido el temple, incluso pude ver en su boca esa sonrisa tranquilizante, esa sonrisa que te hace pensar que todo estará bien, que él se encargará de que así sea, me lo ha dicho sin más: tiene otra mujer desde hace años, todavía los chicos no salían de casa cuando comenzó a verla, incluso ha tenido descendencia con ella, una chiquilla de apenas 15 años, lo que conmigo nuca tuvo, su princesita soñada, me ha pedido el divorcio, ya lo tenía preparado, su equipaje ya estaba hecho, venía planeandolo desde hacía tiempo, años, pero siempre pensó que yo no lo soportaría, pero ha postergado demasiado tiempo su felicidad y ya no puede más. He sido una estúpida todos estos años pensando que solo a mi me amaba, que sus besos eran solo míos, que su vida giraba en torno a la mía, jamás fui capaz de ver que amor se me escapaba de las manos, que nunca había sido mío, ni siquiera pude darme cuenta cuando se escabullía para verla, por más que pienso no me cuadran los tiempos, simplemente no me di cuenta, o será que no quise verlo, tal vez esas vacaciones donde se quedo en casa con carga de trabajo eran solo una excusa para estar con ellas, a lo mejor la veía en la oficina, tal vez todo mundo sepa menos yo, me siento tan estúpida, tan sola, tan perdida.

Noviembre 30

Hace días que no lo veo, sé de él solo a través de su abogado, al parecer no quiere pelea me ha dejado todo, todo menos una cosa, algo que me parece peculiar, quiere nuestra recamara, la mesita de noche, la cama, las lámparas, los espejos, todo, quiere todo lo que hay en nuestra recamara, será que pasó las mejores noches de su vida con ella ahí, será que se revolcó hasta el cansancio en esa cama. Pero que cerdo, no pudo mantenerla lejos de aquí, fuera de nuestra casa, donde vivían nuestros hijos, donde tantas noches hicimos el amor. Pues que la tenga, no quiero nada de él, ni siquiera la casa, nada que haya podido tocar ella, nada.

Diciembre 3
Los días son eternos, la casa está tan sola, tan callada, casi ha desaparecido por completo su aroma, la cama ya no conserva su forma y aún no puedo acostumbrarme a tanto espacio, eso sobre todo me tiene desconcertada, el espacio, ya no está su ropa en el closet, ni sus cosas en el baño, ya no hay quien me quite la manta mientras duermo, ni quien se siente en mi lugar favorito en la sala, ya no tengo que cocinar para nadie, ni lavar  ropa que no sea mía, no tengo que compartir nada, con nadie, no tengo con quien compartir mi vida.

Diciembre 7 
Esta tarde hemos quedado para comer, aún queda por solucionar lo de la recamara, sigo sin dar crédito a eso. Hemos hablado poco,  estaba serio, pero pude notar como intentaba esconder su felicidad, el brillo en sus ojos lo delato, eso y su presencia, era otro, su perfume había cambiado, había algo en él, se veía radiante, guapo, me sentí como quinceañera en su primera cita, pero el encanto terminó pronto, una llamada, seguramente de ella, le hizo salir deprisa. No sé que me pasa, esto es lo que yo quería, libertad para vivir mi vida, para buscar aventuras, para ser feliz, pero, pero simplemente no pasa nada, es él quien vive feliz, por mi parte yo solo existo, en que miseria me he convertido, verme al espejo y darme cuenta de que no soy más que despojos de lo que fui hace años, que mierda en la que me he convertido.

Enero 10

Han pasado tantos días desde la última vez que escribí en este cuaderno que ya se me había olvidado que lo hacía, se me habían olvidado tntas cosas, se me había olvidado que aún soy joven, que aún siento, que aún puedo robar miradas de los hombres, estaba tan inmersa en tristeza y desesperación que había olvidado lo que es vivir.
Todo Diciembre fue una tortura, sin clases a las cuales asistir, sin marido al cual atender,  no había nda que hacer y me tire en el sofa, sola, a vegetar frente al televisor, había perdido incluso la noción del tiempo, pero tenía que venir Marga, esa vieja fastidiosa que no para de hablar y que siempre parece tan feliz, como si no importara nada más que sonreir, por Dios que estuve a punto de ehcharla a patadas de casa, pero agradezco tanto no haberlo hecho. Me saco a fuerza de casa y me llevo a una de sus reuniones navideñas, llenas de parejas felices y niños corriendo por la casa, sentiá nauseas, no quería estar un minuto más en esa casa, en verdad odiaba a Marga y a todas las familias felices que estaban ahí, quería gritarles, pobres imbéciles que no saben lo que es la vida fuera de su mundito. Llevaba varias copas de vino y justo cuando estaba por estar gracias a la pequeñas niña peliroja que me derramo el vino, él vino a ayudarme, se dio cuenta de mi estado y me saco de ahí. Fue con un ángel caído del cielo que llego en mi auxilio, aunque más bien parecia uno de esos hombres que describen en las novelas romanticas para mujeres. Un joven de treinta años más o menos, alto, de cuerpo delgado pero con muy buen tono muscular. Dios que hombre más bello, con esa voz delicada y serena. Sí, el fue mi salvación esa noche. Me ha hecho recordar que aún estoy viva, que aún puedo robar la mirada de los hombres, que aún soy joven.

6.02.2014

Soy un error

Esas tres palabras resuenan en mi mente desde ese día: Soy un error. 
Siempre que hay algo mal sé que soy la culpable, 
sé que algo no funciona bien dentro mío. 

Soy un error.

No puedo saber si así nací o ha sido a causa del tiempo o de un infortunado acontecimiento, sólo sé que soy un error. Que cada acción termina en tragedia, que cada intento por demostrar que soy funcional, sólo hace mas palpable mi deficiencia.
Lo sé, está mal lo que digo, lo que pienso y hasta lo que siento, está mal; es prohibido. 
Siempre he sentido que ésta sensación que abrasa mi interior es incorrecta, es una error; es como una travesura que sé que está mal pero no puedo evitar hacerla porque es demasiado tentadora la posible recompensa, pero que siempre me llena de culpabilidad.

Tu lo dijiste: soy un error.

¿Y qué si estoy mal?, ¿Y qué? 

¿Y ahora que hago con esto? ¿Cómo deshago el pasado? ¿Cómo me borro tu piel?

Soy un error y no te importa.

Y de nada me sirve la furia, la indignación, la frustración y el deseo asesino que me debora; al final basta una imagen para sentir que mis entrañas se diluyen en ese sentimiento cálido y en la vergüenza que deja tras de sí la culpa.

Soy un error y no importa. 

Y a pesar del dolor, terminarás haciendo lo que te plazca, no importa que yo haya decidido no olvidarte. 
Te irás sin irte, lo has hecho ya. Me culparás de todo una vez más. Será un razgo mío el que decida el futuro y lo hará para mal.
Haz juzgado a partir de trozos de mi y no he pasado la prueba, me has condenado a la estática de esos veinte días: no puedo ser más que lo que fui y lo que fui fue tan poco. Tanto nerviosismo obstruyendome. 
Me has condenado a la soledad del recuerdo porque soy un error.
Me jodí el futuro al intentar calcular la cantidad exacta de mi excentricidad a mostrar. Quise ser normal y me salió mal, y con base en eso me has confinado a un tiempo y un lugar determinados en el pasado.

Soy un error, tu error y aún así quien debe pagar soy yo.
Ni si quiera puedo evocar los momentos felices de mi desgracia sin despertar tu ira e indignación "porque está mal".
Vuelvo a ser sólo un personaje virtual encerrado en el pasado, en tu memoria bajo la etiquetan de las cosas que jamás debieron pasar.

Soy el arrepentimiento que se lleva a cuestas y en silencio como una petinencia por un pecado mortal. 

Soy tu error, tu castigo y tu penitencia.

Y buscarás que decida de nuevo qué hacer, y no diré las palabras que buscas oir. 
Lo has decidido ya, y escondes la sentencia en mi desición, pero te ha sabido mal.
Buscas la redención en el olvido, en mi olvido y la espera consume.

Cierro los ojos y vuelvo a escuchar las notas apagadas del latir en tu pecho.
Cierro los ojos y timidamente el aura ausente y distante de tu piel se hace presente.
Son esos pequeños indicios de ti.

Soy el error que evoca tu imagen mientras pierde batallas y llora con soles que no volverán.
Soy pasajera, volátil, efímera.
Soy el error marcado en tu piel que mengua.

 





5.27.2014

Probando

Pues mi caracter se me antoja caprichoso y (como dice el post anterior) tormentoso (de tormenta, no de atormentado, si es que se pueden separar ambas), por lo que he decidido cambiar la vista del blog. Esperemos que funcione y que mis dos o tres lectores que aún quedan, lo disfruten.

6 y 1/5

Mientras se dispone usted a leer las siguientes líneas, le ruego que vaya al vínculo y escuche la "6 y un quinto".

Ya, de nuevo el cielo muestra su rostro (mi favorito), más gris. Amenza con tormenta, los truenos hacen vibrar mis ventanas y mi alma. Tiempo atrás hubiera sentido miedo, hubiera querido correr a los brazos de mi deseo. Tiempor atrás hubiera escondido mi ser en el rincón más seguro y vacío de esta casa. Tiempo atrás hubiera pensado que la tormenta estallaba dentro y no fuera.
Ahora estoy segura que es así, la tormenta que temía no era la externa, era la tormenta de mis adentros. Los remolinos de mi estómago, las nubes blancas de mi cabeza, los relampagos de mi corazón, la lluvia de mis piernas, el viento detrás de mis ojos; todo es parte de lo que soy, soy yo, esa fuerza destructora que tanto tiempo he querido contener y que ahora me consume. Tenía miedo de la fuerza y la pasión en mi. Estúpidamente quiser ser como todo el mundo cuando el mundo no es nada. El tiempo no existe, el amor perece, la esperanza se pierde, la razón enloquece y todos morimos. Sólo queda el ahora y aquello que nos ata a este momento determinado, lo que vemos, lo que olemos, oímos o escuchamos, pero sobre todo lo que sentimos. Esta tormenta se preprara para arrazar con lo que hay dentro y con lo que hay fuera y está vez no pienso detenerla, que destruya si es necesario, que se formen ríos, lagos, lagunas y mares. ¡Que se viertan mis entrañas por el mundo! No lo pienso detener. Esta vez me dejaré llevar con el ritmo de la lluvia, bailaré entre tornados y dormiré cuando se haya liberado la última gota de mi.
¡Que sea el mundo para mi y yo para él, hasta que uno termine con el otro!

5.25.2014

10 Mitos sobre el Cáncer

Este post ha sido mudado a la siguiente dirección.

10 Mitos sobre el Cáncer

Lamento los inconvenientes.

Las razones de esconderse

     Me he escondido entre letras ajenas y notas deprimentes, entre espacios virtuales e imágenes de colores, me he evadido de reconocer que mis errores me han llevado al límite, que he sentido el deseo de alzar el vuelvo, de saltar al vació, de dormir y no despertar. Me he preguntado qué vale la pena de vivir y qué vale la pena de morir, es acaso el amor, el dolor; es acaso la soledad o qué. No lo sé, es por eso que me he quedado en medio, aún no sé bien que me detiene de abrir la ventana y salir volando o que ha servido de peso para mantener mis pies en el piso. Creo, es solo mi maldito vouyerismo, la curiosidad de saber que pasará, no hay otra razón para permanecer, tampoco es que las haya para irse, el deseo de volar no es tan grande porque es efímero. Ya no tengo miedo, pero sí muchas dudas, ¿será qué cuando las responda será todo?...

¿Cómo comenzó todo? No sé, me perdí, rebobinemos, ayer, cuando salí al balcón y vi como los carros pasaban uno tras otro, dejando estelas rojas y blancas tras de sí en el asfalto mojado, como gusanitos incandescentes, sí, fue cuando sentí ganas de alcanzarlos, de volar hasta ellos, de convertirme en uno...

Egoista

Son tantas las batallas que se libran en estos momentos, personas muriendo por razones equivocadas, futuros debatiéndose en las manos del criminal y yo, egoísta, centrada en la batalla que mi cuerpo ha emprendido contra suyo; miserables minúsculos de materia que decidieron mutar y atacar a su huesped, a mi.

La primera noche

Él pidió entrar, ella no le esperaba aquella noche. Hacía tan sólo unas horas que eran dos completos desconocidos. Tantos años buscando esperanzas en las frías líneas virtuales. Mares y mares de carácteres negros sobre un desierto blanco. Noches enteras en vela esperando por un milagro que hiciera el tiempo menos doloroso o la distancia más soportable y nada, sólo el mismo sonido de siempre de las uñas al chocar contra las teclas del computador. Y ahora por fin, después de largos seis años estaban los dos en el mismo estado, en la misma ciudad, bajo el mismo techo y en la misma habitación; él de pie en el marco de la puerta, ella semi desnuda en la cama; él pidiendo posada, ella esperando que el sueño terminara como tantas veces había sucedido en el pasado. Pero está vez no iba a despertar, él estaba ahí pidiendole entrar en su recamara, en su cama, en su vida. Ella simplemento dijo sí, no había nada más que decir, no eran necesarias más palabras.
La noche fue eterna, ínfinitos reducidos a besos y caricias.
La mañana llegó trayendo consigo la conciencia, la realidad y la muerte. Nada podía detener lo que comia día a día los suspiros de ella y en menos de un mes ya no quedó nada.
Sus infínitos se fueron con ella, el tiempo se detuvo para él. El sentido dejó de ser y los años sólo fueron un segundo en espera de volver a estar con ella.
En la mentira encontró la verdad, en el miedo la soledad, en el tiempo el vacío, en sus brazos a sí mismo.

Anarchy

La guerra estalla en todos lados
la gente levanta nubes grise
en sus rostros la agonía
en sus voces la furia antes contenida
que estalla como los fusiles de la ley
el mundo que conocemos desaparece
y yo aquí, esperando, soñando
llorando el futuro que perdí...

2.03.2014

Doom


He intentado pensarte, he intentado capturar tu esencia en la virtualidad de estas señales eléctricas, pero me elude lo más básico de tu persona, el secreto que guarda tu ser escapa de mis manos, de mi cabeza. Justo cuando pienso que comienzo a descifrarte me encuentro con que no sé nada de ti, nada que valga la pena decirse, nada que me diga exactamente quién eres más allá de un ser humano.
Vagas ideas acuden a mi mente en un intento por aprisionarte en el ciberespacio, pero al instante me parecen ridículas e improbables, no sé si es en verdad que eres todo un enigma o es simplemente mi incapacidad para ver más allá de lo aparente; tal vez es que ya no soy capaz de leer entre líneas y me he quedado en la superficie, quizá por decisión propia, por miedo a sondear las profundidades de un alma que se me antoja llena de tribulaciones y claros de bosque llenos de paz; a lo mejor es sólo que teorizo demasiado y quiero encontrar misterios donde no hay más que un ser sin máscaras.
He evocado mi lado más sensual para atraparte entre mis piernas, en mi sexo húmedo y en mis ganas, pero no he tenido éxito; he buscado esa ternura que dedicas a seres más puros e indefensos, pero ese lado tuyo parece reservado a ellos. He probado ese lado pícaro y travieso, desafiante e independiente, pero aunque parece despertar tu interés, éste se esfuma tan rápido como llega y al final me queda la incógnita de qué es lo que te mantiene unido a esta persona que no conoces más allá de las simples palabras dichas en momentos indeterminados.
¿Cómo hacer uso correcto de las letras?, ¿cómo crear oraciones justas?, ¿cómo pensar historias incongruentes y deliciosamente perturbantes cuando no puedo describir lo más básico de ti?, aún cuando los minutos se hacen horas y las horas noches enteras, sigues escapando a mi.
Y entonces la duda me envuelve, la certidumbre se derrumba dando paso a las suposiciones, a las expectativas, a las ideas de lo que será y entonces las migajas que encuentro en los microespacios del ciberespacio me muestran más de lo que quisiera conocer y pienso que tal vez la compatibilidad no es tal y me pregunto si eso será un acierto o si por el contrario una razón para jamás terminar de saberte.
No, no puedo escribir ficciones que tengan como personaje principal a tu persona, pues la idea de que no agrade a nadie más que a mi me lo impide.
Lo siento, nada más sincero ni más ficticio puedo decir.