2.03.2014

Doom


He intentado pensarte, he intentado capturar tu esencia en la virtualidad de estas señales eléctricas, pero me elude lo más básico de tu persona, el secreto que guarda tu ser escapa de mis manos, de mi cabeza. Justo cuando pienso que comienzo a descifrarte me encuentro con que no sé nada de ti, nada que valga la pena decirse, nada que me diga exactamente quién eres más allá de un ser humano.
Vagas ideas acuden a mi mente en un intento por aprisionarte en el ciberespacio, pero al instante me parecen ridículas e improbables, no sé si es en verdad que eres todo un enigma o es simplemente mi incapacidad para ver más allá de lo aparente; tal vez es que ya no soy capaz de leer entre líneas y me he quedado en la superficie, quizá por decisión propia, por miedo a sondear las profundidades de un alma que se me antoja llena de tribulaciones y claros de bosque llenos de paz; a lo mejor es sólo que teorizo demasiado y quiero encontrar misterios donde no hay más que un ser sin máscaras.
He evocado mi lado más sensual para atraparte entre mis piernas, en mi sexo húmedo y en mis ganas, pero no he tenido éxito; he buscado esa ternura que dedicas a seres más puros e indefensos, pero ese lado tuyo parece reservado a ellos. He probado ese lado pícaro y travieso, desafiante e independiente, pero aunque parece despertar tu interés, éste se esfuma tan rápido como llega y al final me queda la incógnita de qué es lo que te mantiene unido a esta persona que no conoces más allá de las simples palabras dichas en momentos indeterminados.
¿Cómo hacer uso correcto de las letras?, ¿cómo crear oraciones justas?, ¿cómo pensar historias incongruentes y deliciosamente perturbantes cuando no puedo describir lo más básico de ti?, aún cuando los minutos se hacen horas y las horas noches enteras, sigues escapando a mi.
Y entonces la duda me envuelve, la certidumbre se derrumba dando paso a las suposiciones, a las expectativas, a las ideas de lo que será y entonces las migajas que encuentro en los microespacios del ciberespacio me muestran más de lo que quisiera conocer y pienso que tal vez la compatibilidad no es tal y me pregunto si eso será un acierto o si por el contrario una razón para jamás terminar de saberte.
No, no puedo escribir ficciones que tengan como personaje principal a tu persona, pues la idea de que no agrade a nadie más que a mi me lo impide.
Lo siento, nada más sincero ni más ficticio puedo decir.