12.17.2009

Demasiado tarde

Y apenas ahora, después de tantos meses he comprendido tus palabras: "No quiero esto, no lo quiero para mi, mucho menos para ti"... Pensé que te referías a los nuestro, a nuestro amor... a mi.
Tenías razón, yo tampoco lo quiero.
Y ahora que lo comprendo es demasiado tarde: eso simplemente no era amor.

12.13.2009

27/01/2006 Piensa!



Ok, ok. Piensa, ya estas aquí, el arma esta en tu mano, el cuerpo yace a tus pies, aún conserva la cara de súplica que puso justa antes de que tiraras del gatillo. Pero él se lo buscó; con su trato, con sus palabras, con sus traiciones. Y ahora estamos aquí, si tan sólo hubiera cambiado, yo habría, yo habría... ¡Basta!

En la espera de resolver todo esto, ni las tripas, ni los sueños se justifican por arte de magia, así que a trabajar.

Ahora eres mío.



Ahora eres mío.
Desde que te vi supe que serías mi perdición
 que contigo no conocería alivio
 que desgarrarías lo poco que queda de mi alma maltrecha 
y no me importó,
 lo sabía pero aun así quise sufrirte,
 quise quererte
 y cuando por fin te amé, me mataste,
 me doliste, me olvidaste,
y no me importó.
 Desde que te vi lo supe y lloré por saberlo
 y lloré por dejarlo a un lado
 porque mi amor era más grande que mi orgullo,
 era más grande que tu
 y me di cuenta que eras sólo una excusa para amar,
 para volver a sentir,
 pero me equivoqué de excusa,
 escogí una que sabia no iba poder olvidar,
 ni a pesar de tu indiferencia,
ni a pesar de tu soberbia,
 ni a pesar de todas esas veces que me diste a entender que sólo era un juego
 que sólo era una más.
Menos importó la guerra que tuve que librar,
 ni los reproches,
 ni las preguntas que generaste.
 No me importó perder a un amigo,
 perder mi tranquilidad, ni mi libertad.
Pero ahora que estás acabado,
 que no puedes seguir,
te veo y sufro y lloro,
 porque es sólo un sueño,
porque quisiera que me necesitaras como yo a ti,
 porque sé que jamás te haré falta
 y que sólo es el deseo de una ilusión que se niega a morir,
y me pregunto si acaso vales la pena estas líneas
y me digo que no importa porque no puedo dejarte atrás,
 porque simplemente no lo quiero,
porque gozo con el dolor que me ocasionas,
y porque sé que ahora eres mío,
  aunque no lo sepas,
aunque no lo quieras aceptar
ahora eres mío,
siempre lo has sido,
siempre lo serás.

A ti

Me has preguntado está tarde si alguna de las letras en este espacio es dedicada a ti... ¿Acaso no te bastan las chaquetas que te dedico en las noches? ¿No es suficiente pensarte mientras le beso?. Sí, hay paginas y paginas dedicadas a ti, en mi cabeza, en mi corazón (aunque suene cursi), en mi entrepierna.
Sí, cada noche que paso sola, te pienso acariciando con tus manos grandes y rudas mis pequeños pezones, erectándolos,  lamiendo con esa lengua que se me antoja cada día más. Noche tras noche me excito recordando tu mirada penetrante, pensando que es a mi a quien miras con deseo. He llenado bits con caracteres al respecto de nuestra primera noche de pasión, tu rizos cayendo sobre mi cara, tu respiración entrecortada en mi oído, tu cuerpo desnudo sobre el mío, el olor de tu sudor, de tu sexo, de tu loción. Tus gemidos de placer, tu verga erecta rozando mis labios, entrando lentamente en mi; sentir cada una de tus embestidas, sentirte palpitar dentro mío... yo aprisionandote con mis piernas, con mi coño caliente, húmedo, que recibe con placer ese pedazo de ti. El sentir de la presión de tu cuerpo sobre el mío, sentiendote terminar dentro y ver con placer y regocijo tu verga aún erecta, imaginando que es por mi que tu deseo no termina. Escucharte decirme al oído: "Te amo, me vuelves loco, te quiero coger por todos lados, dame tu culo"; después el juego del forcejeo, negandome a tu deseo solo para hacerlo crecer y al fina terminar por ceder tan preciado tesoro.
Sí, te dedico más que unas letras, más que unas chaquetas... ocupas todo un espacio en mi vida... ahora, mañana quizá no recuerde ni tu nombre.

12.07.2009

...

¿Por qué me niego a dormir?

Si hoy muriera

Si sucediera, tu sabes, que hoy mi corazón se detuviera,
¿Qué harías?
Si un día como este, simplemente el aire de mis pulmones dejara de circular,
¿llorarías?
Si mi cuerpo yaciera sobre una mesa de metal, desnudo, pálido, frío,
¿Te atreverías a reconocerme?
Si en un cuarto extraño, la tenúa luz de los cirios mortuorios iluminaran mis facciones,
¿Te hincarias a un lado mío para pedir mi redención?
Si cuando mi cuerpo, tu sabes en contra mía, descanzara sus últimos minutos en la casa del ojo sagrado;
¿Estarías presente, con tu uniforme oscuro, gimiendo al unísono?
Si un día como hoy, hoy para ser más precisos, mi cuerpo fuera llevado al campo Santo,
¿Harías la procesión detras mío?
Si vieras como bajan el cajón a lo más profundo del suelo
¿Harías algo para detenerlos?
Y sí, palada tras palada, puño tras puño, granito de arena tras granito de arena, vieras mis últimos rastros desaparecer,
¿Estallarías en llantos, súplicas, negativas y amor roto convertido en lagrimas?
Tu sabes, si un día como hoy, hoy para ser más exactos, que puede pasar tu sabes, que yo muriera...
¿Estarías presente?

Pregunta sin respuesta

¿Cómo puedo convencerte de que no ha sido culpa tuya ni culpa mía?
Simplemente no estaba destinado a ser.
Me dices que no lo sabes.
¿Qué significa eso?
¿Entonces me culpas, te culpas?

No tengas miedo de decepcionarme,
soy mala en esa tarea,
a pesar de mi pesimismo,
siempre busco el lado bueno
en la cara ajena,
en especial la tuya.

Ahora que lo pienso,
sí, es culpa tuya,
¿No podías permanecer corrido de mi vida,
justo dónde te había dejado?

No te has dado cuenta,
yo misma lo hice demasiado tarde:
Actuando como un mujer enamorada
he terminado por amarte.

12.05.2009

Sin Nombre

Tócame está noche,
que el tiempo se detenga,
que los murmullos del viento
no apaguen tu calor.

Bésame en el sueño,
que los duendes no te perturben
que la fantasía nunca se haga realidad,
que las bestias no arrojen tus huessos
más allá de nuestro portal.

Escúchame con el corazón.
Háblame con los ojos,
Tócame con el aliento.
Lléname con tu aroma.

Tan sólo está noche,
tan sólo ahora.
Mañana no sabré si te amo.

12.01.2009

AYUDA

Starbucks Masarik, Polanco México.
Una comunidad comienza una idea, un grupo de gente apoya un objetivo, más de una persona sale beneficiada. Es el momento de actuar.
Un Destilando Web tiene más que un objetivo, conocer gente, expresar ideas, proyectar opiniones…pero hay algo que nos diferencía del contacto 2.0, algo que va más allá de 140 caracteres o una pantalla: El corazón que se le pone a las cosas.
Este día, más allá de las miles de ideas de desarrollo que todos los reunidos teníamos en la cabeza, se comenzó con un objetivo Humano.
Este día se necesita de Tu apoyo.
Lauradark hoy necesita de Tu apoyo.
Ella es una de las creadoras de la comunidad Tequila Valley y es una de las que impulsan en sobremanera el trabajo en la red. Ha creado grandes proyectos y participado en muchos otros. Es momento de retribuirle un poco.
Laura presenta una afección cardiaca que se mantiene por medio de un marcapasos, dicho mecanismo necesita de una revisión y en base a eso ser cambiado. Este proceso es bastante caro por lo que se necesita un apoyo más allá de unas palabras de aliento. Se creo una cuenta en la cual pueden realizar donativos que pueden ir desde $1 hasta lo que tu corazón (bolsillo, digo, también compredemos) pueda brindar.
Los datos de Paypal son los siguientes
Cuenta: lauradark.marcapasos@gmail.com
Nombre: Laura MarcaPasos

11.27.2009

Perdón

Han sido largos días lejos de este sitio, pido una disculpa para mis ocho seguidores, han sido tantas cosas en la cabeza y en las manos que no me lo han permitido.
El momento de mi partida está demasiado próximo, y aún sigo buscando excusas para quedarme; sin embargo es por eso que estoy decidida a irme y me parece que hsta que eso suceda este espacio seguirá un poco abandonado.
Mientras les iré pasando algunas paginas de unos diarios que me encontré en ático de mi casa, que hasta el momento me han parecido muy interesantes.

Por el momento es todo.
Gracias

10.29.2009

Hope

Aunque a veces los fantasmas de los cuerpos no reclamados, de los llorados, de los vengados y de los inocentes se empeñan en hacerme caer en la desesperanza, intento mantener la vista en los hermosos colores del atardecer juarense... He aqui una muestra de ellos.





Apoyemos a THE MIX

El proyecto expedición 206 fue lanzado por la empresa coca-cola con la finalidad de descubrir ¿Qué hace feliz a la gente?, y para responder a esa pregunta, se disponen a enviar a tres personas a todo el mundo para poder averiguarlo. En este momento hay tres equipos contendiendo y en uno de ellos hay una paisano. Apoyando al equipo THE MIX...

Expedición 206

He aqui un poco de él. 

EL SUEÑO DE VIAJAR POR TODO EL MUNDO

EL SUEÑO DE VIAJAR POR TODO EL MUNDO
Yo
VOTA POR MI EN EXPEDITION
Debo haber tenido 5 años la primera vez que pensé: “quiero viajar por todo el mundo”. Y desde entonces ha sido un deseo con el que he vivido toda la vida. Siempre he sabido –en cada fibra de mi ser- que tengo una necesidad genuina de andar por los caminos más diversos de este planeta tierra.
¿Por qué necesidad? Se preguntarán ustedes. Para no echarles un rollo que a la tercera línea los tenga mareados, confundidos y al borde de caerse del sueño, quiero decirles que siempre he sabido que hay algo que une a todos los seres de este planeta (sí, lo sé: para este punto ya estoy empezando a sonar muy hippie).
Para mí ese algo es un lazo que nos une y que nos hace formar parte de un todo. Sin embargo, en cada país, en cada región, en cada cultura (e inclusive en cada ser humano) ese lazo se manifiesta de una manera distinta.
Así  pues, desde siempre he querido encontrar qué es lo que nos une cómo seres humanos. Siempre he creído que conociendo a muchísimas personas de diferentes culturas, a lo largo y ancho de este mundo, es que podré con lograr dicha meta. Quiero ver qué es lo que nos hermana, qué es lo que, a pesar de las diferencias y las discrepancias, hace que seamos un espejo el uno del otro. Pero no sólo eso: el simple hecho de poder a muchos seres humanos constituye una lección de vida muy enriquecedora.
Buscar qué hace felices a los seres humanos es, a final de cuentas, eso: emprender una búsqueda de qué es lo que –sin importar si nos encontramos en México o en Zimbabwe; en Puerto Rico o en China- nos une cómo seres humanos.
Sé  que en estos momentos eso es de suma importancia para todos y cada uno de nosotros: poder regresar la mirada a las cosas sencillas, a las cosas que nos hacen felices, a las cosas que nos unen. Durante mucho tiempo hemos tenido una forma de ver la vida en la que sólo hemos estado pendientes  de lo que nos separa y de lo que nos hace infelices.
Es hora de cambiar nuestra forma de ver la vida y las cosas. Cómo dice el refrán “más vale tarde que nunca”. Por eso es que, a pesar de que por todos lados se anuncie tormenta, tengo la esperanza de que pronto podremos ver un mundo muy distinto al que estamos acostumbrados.  La idea de realizar una misión cómo ésta me emociona a más no poder: siento que podré compartir ese mundo inmenso que hay allá afuera  con ustedes y espero que eso, a final de cuentas, nos abra los ojos a nuevas posibilidades.
Ayúdame a lograrlo, si te gusta mi sueño, por favor dile a todos, ayúdame a que todos lo sepan… voten por mi y por mi equipo:

10.22.2009

El orgullo del papel

Pues queridos lectores, el día de hoy vengo a ustedes con la noticia de que a partir de hoy soy oficialmente L.A.V. es decir Licenciada en Artes Visuales. Hoy en la mañana que recibí el papelito la verdad hasta sentí bonito, así como cálido en mi corazoncito, la verdad es que me sentí orgullosa de mi misma, incluso más que el día de la ceremonia de la graduación de la universidad, no sé, como que sabía que era un simulacro.
Fue a partir de eso que me puse a pensar ¿Qué es lo que nos enorgullece? Porque tan solo está mañana aún me sentía universitaria, no me veía como una profesional en la artes, pero bastó con que me entregaran el titulo para que todo cambiara, como crecí de madrazo pero ¿Por qué? ¿Qué tiene ese papelito que nos hace tan diferentes? Me parece que es porque es cuando uno se da cuenta de que las cosas van enserio, como que es el pase al "mundo real".
La verdad no termino de comprender la situación, es más, apenas estoy asimilando el hecho de que ya soy toda una "pro". Espero al paso de los minutos, las horas y en general mi vida, entender un poco más el porque algunos "papelitos" cambian y definen nuestra vida, por ejemplo el acta de nacimiento, la credencial de elector, el acta de matrimonio, el titulo y algunos etcs.
Pero bueno, mientras dura lo "bonito" en mi pechito yo me voy a celebrar, haber si al calor de una "bien frías" sale alguna buena conclusión.

SALUD!!!!!!

Bienvenid@s

Las horas de la madrugada son la más productivas para algunas personas... en lo personal no me funciona, porque solo comienzo a pensar en lo que no debería y es cuando hago mis más maquiavélicos planes al respecto de los que me rodean. Es pues que esta rica madrugada (el invierno ya se comienza a anunciar) es que he decidido hacer algunas mejoras (según yo) al blog, dentro de las cuales le damos la más calurosa bienvenida a Lolito y a Riru, que próximamente estarán colaborando con nosotros dentro del blog y dándonos a conocer su muy particular punto de vista, un tanto pueril si se quiere ver así, pero al fin valido; además estamos estrenando lista de distribución ( lo siento por los weyes que agregaron sin autorización, ya habrá tiempo para las mentadas de madre). En pocas palabras esto comienza a tener un poco de orden.

Esperamos que los cambios agraden al publico conocedor que nos visita (ejem, que viendo el contador es muy poco) pero que está presente.

Bueno, bueno, para no cansar más con los auto-elogios daré por concluida esta re-introducción y he aquí un cuento cortísimo.

El niño que nunca durmió

¿Qué se esconde en lo rincones más minúsculos cuando se oscurece? Con temor Fabian pensaba eso todas las noches cuando se iba a la cama. Apenas ponía la cabeza sobre la almohada y sentía que algo debajo de él cobraba vida, el pavor lo atormentaba día y noche. Sus padres inmersos en su vida adulta no notaban la falta de descanso que comenzaba a hacer merma en la salud del pobre niño.
En las mañanas cuando se levanta para ir al colegio, Fabian sentía que su cuerpo pesaba y pesaba cada vez más, hasta que un día ya no fue capaz de levantarse, sus padres, asustados corrieron al hospital. Fabian estaba gravísimo, alucinaba, entre delirios gritaba que algo lo perseguía, que estaba en espera de él, que todas las noches se subía encima suyo y no lo dejaba moverse ni respirar y que le hacía daño.
Los médicos intentaron de todo para ayudar a Fabian, le dieron medicamentos para dormir, calmantes, lo ataron a la cama, pero todo era imposible, simplemente nada funcionaba, un miedo atroz le torturaba. Apenas cerraba los ojos e imágenes aterradoras venían a su cabeza.
Dos semanas duró en ese estado hasta que una día no pudo más, su pequeño cuerpo sucumbió ante el estrés y la falta de descanso y su corazón dejó de latir.
Ni siquiera cuando lo preparaban para su sepelio pudieron cerrarle los ojos.
Cuando la familia se disponía a darle el último adiós, Don José, abuelo de Fabian, se acerco hasta el féretro, con cierto temor hecho un vistazo al cuerpo sin vida y casi cae de espaldas cuando sal percatarse de que Fabian lo estaba viendo, sus ojos abiertos lo miraban, con odio, con desprecio. Don José salió corriendo de la habitación, huyendo de esos ojos que le seguían, que le recriminaban la culpa de una muerte prematura.

10.21.2009

Lolito necesitaba una novia

Pues como dice el titulo, ya que nuestro Lolito se sentía muy solito, nos hemos hecho a la tarea de buscarle una linda novia y aqui la tenemos, la hermosa Riru. Pero como es bien sabido los hamster son demasiado proliferos, es porque eso que los hemos puesto en jaulitas diferentes, espero que con el tiempo aprendan a llevarse bien y se hagan compañia. Bienvenida Riru.

Lolito el Hamster

Y el hermoso Hamster que llego para quedarse, se llama "Lolito", es un hermoso animalito que me encontré vagando por la red en busca de información de un animal mucho más grande y mucho más peligroso, un raro híbrido de rata, burro y vaca. En fin, aquí les dejo a Lolito para que lo cuiden y se diviertan jugando un ratito con él, nada más no le vayan a decir a la Diva de la Macaria porque se me va a enojar. Jejejeje

10.06.2009

Myself


-->
Cada mañana abro los ojos y apago mi mente, el tiempo se detiene tan sólo unos segundos y todo está en paz, pero el momento termina y de golpe mi corazón late de nuevo, mis pulmones se inflaman con el aire pestilente que despide el arenero de mi gata. El ruido golpea mis oídos que obligan a mis manos a protegerlos de inmediato pero el cerebro a ganado la orden y ya comienzo a levantarme y el ruido pasa a segundo plano. La falta de horas en la cama provoca un ligero mareo y un gran disgusto, quisiera dormir horas y horas, pero el baño ya espera mi cuerpo y el agua relaja mis músculos, incluyendo al cerebro.
Cada día peleo con el deseo de la contemplación, las presiones sociales me impiden ser una observadora permanente, el no a la participación retumba en mi hueca cabeza.
Deseo tenerte, odio el deseo y deseo de nuevo no volver a deserte y me doy cuenta que sigo deseando. Me odio por ti, me odio por mi.
Ahora me doy cuenta que no funciono correctamente, simplemente no sé como debería hacer las cosas. No encajo en el sistema, pero tampoco me considero especial, sólo un error.
Todas las tardes me siento bajo los árboles que dibujan el camino hasta la gloria, tu, y estudio el movimiento a seguir para contigo, pero siempre me equivoco.
Todas las noches pienso en lo que he hecho en el día, estudio cada paso que di, cada palabra que pronuncié, cada acción y siempre me reprocho el no alejarte de mi vida.
Cada madrugada prendo la radio, escucho un buen Jazz, me quito la ropa, me tiro en la cama y siento el calor invadiendo mis sentidos y me revuelco en la cama como un cerdo en matadero que sabe su destino, despierto molesta y prendo el ventilador, me quedo mirando durante horas su hipnotizante movimiento y apago el cerebro y abro más los ojos, me pierdo en el girar de las aspas, el Jazz pierde sentido y de pronto son sólo notas al azar, sin ritmo ni armonía. Me pregunto si será mi imaginación o en verdad la música se descompone en ruiditos casi imperceptibles y ajenos. Por fin me decido a intentar dormir de nuevo, me tumbo en la cama, la cara escondida en la almohada, la espalda de lleno a la puerta, y siento que alguien me mira desde afuera, me pide y suplica un minuto, pero soy egoísta no la quiero, no la ayudaré y de pronto me acuerdo de ti, de nuevo.
Estoy harta de tenerte todo el tiempo a mi lado, no estas tu pero está tu recuerdo en mi mente y eso es peor, porque no me atrevo a recordar las cosas negativas, ni tus errores o perversiones, sólo está tu suave voz, tu boca, tus ojos, tus manos y esas pocas palabras que me dirigiste.
Estoy cansada, sólo quiero dormir, apagar el cerebro para siempre y ser feliz, soñar con lo que toda chica, estúpida y común, sueña: ser la madre, la esposa, la hija; pero yo quiero ser otra cosa y lo soy pero no quiero serlo.
Cada mañana abro los ojos y apago mi mente, el tiempo se detiene tan sólo unos segundos y todo está en paz, pero el momento termina y de golpe mi corazón late y tu estas conmigo aunque no estés a mi lado.

Hermafrodita

Masculino



Yo nazco, me reproduzco, me muevo. Soy esfuerzo, progreso, cambio, desarrollo, poder, recursos. Soy martillo, molino, maquina. Estudio para comprender, nombro para controlar, clasifico para estudiar. Experimento para crear. Progreso. movimiento, evoluciono, soy fuerza, sostén, razono, planeo. Finco estructuras físicas y mentales. Soy mente. Soy cuerpo. Calculo, diseño, construyo, defiendo, poseo. Progreso. Opino, trabajo, soy hierro, aceite, madera, estable. Deseo, persigo, consigo. Inalterable, Soy ciencia, conocimiento, maestro, mentor, protejo. Progreso. Exploto recursos, consumo iguales, señalo desiguales. Y busco progreso y pierdo equilibrio.



Femenino


Soy madre tierra naturaleza vida nazco veo nacer despierto sueño vuelo canto siento lloro amo me reproduzco cuido crío creo me preocupo desvelo pienso amo lloro observo admiro celo refugio compañera confidente peleonera defensora mujer niño anciano hombre soy vida soy muerte pan vino cosas pura santa puta joven anciana movimiento observo actúo contemplo reacciono me muevo soy blanca y soy negra soy movimiento soy arcoiris piedra rana perro gusano hormiga hojas río tiempo estoy lejos atrás y adelante y giro y río y caigo y guardo silencio



Hermafrodita

Ella dio un paso,
él se acerco a mirarla
La sombra los unió
La forma nos unió

Razono y repto como un animal
No necesito apéndices
Y poseo todo dentro
En una trama tan delicada
tan fuerte, tan fina,
tan complejamente bella.
Protejo y destruyo
Aliento y recrimino.
Creo, mato, muero
Nazco con cada ser
Con cada flor
con cada nueva tecnología.

Me muevo en círculos infinitos
buscando el progreso
Un nuevo comienzo
tras un conocido final.

Cavo hasta lo más profundo de mi madre
y le doy caricias con la yema del dedo
Le corto la vida desde el corazón
y con besos pretendo sanarla.



Deseo, quiero poseer
y dejo en libertad por amor
y me hago de una propiedad privada.
Lloro y hago de piedra el corazón.
Canto en solitario
Me recubro de mascaras
alegóricas ante conocidos y extraños

Señalo desiguales
y soy desigual para ellos.

Ella se recostó a mirar el cosmos
El se perdió en las profundidades de la tierra.
Ella esperó hasta la muerte
Él murió en el intento de conquistar
Y ambos regresaron a la tierra
Y de la tierra nací yo.




Destiempos

Te amé demasiado tarde
me amaste demasiado tiempo,
pobre amor
que estaba destinado a morir
antes de florecer.

10.05.2009

Marianne

Hace frío, nadie me escucha, soy un fantasma entre fantasmas. El panorama son líneas interminables de personas, de zombis. Nadie voltea a verme, es como si yo no estuviera aquí y escucho murmullos, murmullos por todos lados, pero nadie mueve la boca, nadie habla y ese murmullo que no cesa. Solo quiero salir de aquí y es que no es miedo lo que siento, es solo esta desesperación, este sentimiento de pérdida, de vacío, de soledad.

I

El cuerpo que yace en la cama gira de un lado a otro, con desesperación, aunque nada en la habitación pudiera ser la causa, es tan sólo una recamara común en una casa común, en una ciudad cualquiera. Quince minutos después de las siete de la mañana un despertador común deja sonar una alarma común y hace que el cuerpo desesperado deje de estarlo. Una cabellera rizada de un tono café oscuro se agita cuando el cuerpo cobra una posición erecta, el pesado cuerpo de ochenta kilogramos se mueve con pesadez hacia la regadera, unos ojos castaño oscuro posan la mirada en las mamas pequeñas y paradójicamente caídas a través de un espejo, después la deslizan al abultado abdomen fruto de años de inactividad y malos hábitos alimenticios, para después recorrer cada una de las curvas que van desde la gorda cadera hasta las más gordas piernas, al final los ojos se ven así mismos, se notan cansados y algo vacíos, no se puede reflexionar sobre nada cuando la mente se centra en los defectos del cuerpo.
La sensación del agua caliente sobre la piel desnuda logra alejar el sentimiento de rechazo propio, para dar paso al estúpido entusiasmo de cada día, ese tipo de entusiasmo que crea fantasías de amor y felicidad eterna que mueren al llegar al fin de otro monótono día. La pesada mano cierra la llave del agua y el sonido cesa, con cierta emoción los ojos antes cansados, buscan el atuendo perfecto para el día, nada especial se espera, pero nunca nadie sabe que ha de pasar en un día común, al menos eso es lo que piensa la dueña de los pensamientos.
Al Salir a la calle, la mañana es gris, el cielo está cerrado y hace frío, ni el pesado abrigo es suficiente. Las carnes debajo de la ropa tiemblan. La mujer camina entre las interminables filas de gente que a pesar del clima ha salido a hacer las compras de las fiestas decembrinas.
El bullicio en las calles, el ruido de la gente al caminar, los grandes letreros de los aparadores, los villancicos que suenan en las tiendas, el olor de la calle sucia, que se acentúa con la humedad del ambiente y la sensación de inhabitar en esa realidad hace que Marianne se maree, pierda el equilibrio y caiga pesadamente de rodillas. Aunque la caída ha sido aparatosa y acentuada por el gritillo agudo de Marianne al caer, nadie lo ha notado. Marianne voltea desconsolada a las personas que pasan a un lado de ella, sin prestar atención al incidente; ni la mujer de traje sastre y teléfono en la mano, el joven de pantalones aguados y audífonos en las orejas que está en espera del transporte público o el hombre de la tienda de ropa que sale para limpiar el aparador. Todos siguen en sus actividades, nadie la mira. Marianne se levanta con dificultad, se limpia las rodillas con las manos, saca un pañuelo y limpia las pequeñas manchas de sangre de las palmas de la mano y mientras lo hace una discreta lagrima brota de su ojo derecho, más que por el dolor físico es por la sensación de desvalío.


II
Marianne camina por las calles de la ciudad, mirando aparadores; reflexionando sobre la navidad y su significado mientras observa como la gente se pelea por objetos en oferta, como se refleja en los rostros la preocupación al no encontrar el objeto deseado o al no contar con el dinero suficiente y llega a la conclusión de que la navidad no es más que un sistema de control de los grandes mercados mundiales; que el amor, la paz y el compartir no son más que slogans para vender de mejor manera su producto. No tiene caso celebrar algo que es una farsa. Marianne no pretende entrar en el juego del mercado y decide no comprar todos esos productos que hacen de la navidad la época más “feliz”. Más en el fondo ella sabe bien que la verdadera razón de no festejar la navidad o de comprar regalos es porque no tiene a quien dárselos, aunque de cierto modo está fue sido su decisión que tomó cuando se salió de su casa para no volver, cuando dijo adiós a sus padres por última vez.
Marianne se detiene un momento y recuerda a sus viejos, siente melancolía pero no piensa regresar con ellos, y no es que la hayan tratado mal, es solo que se sentía asfixiada por esa rutina, no soportaba la idea de terminar como ellos, de convertirse en un mueble junto con todos los demás que no hacían otra cosa que envejecer. Un escalofrío la sacude de repente y de golpe se borran las imágenes que la hacían regresar a sus años de juventud; porque aunque Marianne no pasa de treinta años, su actitud y su aspecto son de una persona mucho mayor.
Marianne regresa de golpe a la realidad cuando un vacío en el estomago le indica que es hora de comer. Decide entrar en un supermercado para comprar los víveres necesarios pues no tiene ánimos de comer en un restaurante y socializar con extraños. Cuando entra, el sofocante calor producto de la calefacción le golpea el rostro y hace que su cuerpo comience a sudar; se quita el abrigo con desesperación y lo arroja al carrito con cierto desprecio.
Mientras camina por los pasillos de la tienda en su cabeza hace una lista de las cosas que hacen falta.
Cuando llega a la caja los productos que pasan por la banda móvil son todos dietéticos o sintéticos, desde el sustito de azúcar hasta la carne de soya texturizada.
Cuando está por dejar la tienda un joven de aspecto extremadamente cuidado, voz varonil y cuerpo atlético la detiene. Por un momento su corazón late deprisa, se queda sin nada que decir con expresión de estúpida; mientras en su cabeza una ágil imaginación comienza a pensar en una cita juntos; es el mismo joven quien la saca de su estupor.
–Disculpe señora, pero se le olvidaba está bolsa
–¡Ah! Gra...gracias, es usted muy amable. Me pregunto como se lo puedo agradecer.

Mientras Marianne espera respuesta el joven recibe una llamada a su celular y corta la frase de Marianne para ignorarla por completo y perderse entre la gente. Marianne se siente una completa y total estúpida, intenta salir lo más rápido posible, mirando a todos lados para cerciorarse de que nadie fue testigo de su estupidez.

III
Marianne está sentada en su mesita del comedor frente a un plato vacío que antes contenía ensalada. Su estomago no está satisfecho con la comida, pero Marianne lo castiga y se rehúsa a comer más.
Para olvidar el hambre y mitigar los sonidos de la calle, que está noche son especialmente molestos debido a la cantidad interminable de patrullas y ambulancias que se necesitan para atender todos los desastres característicos de la temporada, enciende su estéreo y sube el volumen al máximo. Un suave jazz invade el pequeño departamento. Marianne prende un incienso con olor a vainilla y se sienta en su sofá, cierra los ojos y comienza a reflexionar, intenta perderse en sus pensamientos, pero la sensación de que ha olvidado hacer una tarea la perturba; después de intentar recordar que es, se da cuenta de que no ha terminado de enviar la respuesta a un amigo del internet sobre una discusión acerca del amor a distancia.
Se acerca a su computadora y mientras el monitor enciende espera encontrar a su gran ciberamigo, un chico de la ciudad vecina que aún no ha tenido oportunidad de conocer, pues él está siempre tiene cosas que hacer cuando quedan de encontrarse en algún lugar. Marianne no puede evitar pensar que el no la quiere conocer y que mantiene contacto con ella solo cuando no tiene nada que hacer a media noche.
Cuando abre su correo se da cuenta que no tiene noticias de él y que no está en línea; aún así decide terminar el borrador que había dejado pendiente con la discusión sobre el amor:

El amor es amor, y no importa la distancia, cuando se tiene compromiso e ilusión con el ser amado.
Claro que el amor a distancia es posible, yo creo en él y estoy convencida que es posible.
Es está mi conclusión, aunque claro que se queda corta por el medio, si pudiéramos hablarlo en persona seguro que sería mucho más enriquecedor. Espero encontrarte pronto en línea, ya se que has estado muy ocupado, pero en verdad me haces falta, te extraño mucho, por favor no te olvides de esta simple mortal.
Ya sabes que aquí estoy para lo que necesites.
Mucho besos y todo mi cariño:
Marianne.

Apaga la computadora y se deja caer sobre el respaldo de la silla con desgano, no sabe que hacer. Se siente cansada, aturdida, aburrida. Es por eso que odia los días de descanso, por lo menos cuando está en el trabajo no tiene tiempo de pensar en tonterías, de pensar y de todo lo que esto acarrea.
Necesita olvidarse de sí misma, y relajarse, así que pone algo de música sen y adopta la posición de la flor de loto sobre la alfombra de la sala. Una imagen bastante graciosa, pues aunque es bastante torpe y redonda de formas tiene elasticidad, pero la imagen que resulta al adoptar la posición de yoga es muy irrisoria.
Cierra los ojos e intenta meditar, pero no consigue olvidarse de sí misma, por el contrario, el yoga hace que reflexione sobre su vida y sobre todo lo que está mal en ella. Pero está vez la reflexión no la hace deprimirse, sino por el contrario, la estimula para intentar una renovación. Se dice así misma que aún no es tarde para enmendar los errores y que para una vida nueva solo se necesita actitud.
Convencida de eso, se levanta del piso, no sin cierta torpeza y se dirige a su recamara. Se pone la pijama y se acuesta debajo de las cobijas, pero no tiene sueño, no puede dormir. Apenas son las nueve y cuarto de la noche, y aunque se siente cansada, es su mismo cansancio el que no le permite dormir.
De pronto cae en la cuenta de que nada sirven todos eso ánimos tan repentinos, cambios en su vida ha intentado muchos, desde comer sanamente, hacer yoga, ejercicio, e incluso intento ser anoréxica. Lo que tiene que hacer es reencontrase a sí misma, conocerse, aceptarse.
Se levanta de la cama se dirige al espejo de cuerpo entero que tiene en el baño, se desnuda poco a poco, como si quitara las capas del regalo más preciado. Con la mirada sigue cada uno de los movimientos de su mano y de su ropa. Cuando queda completamente desnuda su mirada recorre el cuerpo obeso y flácido, pero ahora no repara en los detalles que antes le molestaban, sino que busca cosas que le agraden, la redondez de sus pezones, la curva donde termina la espalda y comienzan las nalgas, la tersura de su piel.
Mientras observa con delicado cuidado el tiempo pasa y ella no se cansa de mirarse.

IV
El día es frío como los anteriores, pero hoy hay sol, hay gente en la calle, pero el bullicio es mucho menor cuando son días de trabajo. Marianne sale de su casa, la mirada refleja cierto brillo y entusiasmo, incluso una leve sonrisa se esconde en sus labios. Entra en una cafetería, se sienta en una mesa junto a la ventana y mira las noticias en el televisor, los acontecimientos no son alentadores, un derrame de petróleo en la costa, un chico muerto a balazos por militares y miles de damnificados por el clima; Marianne mira las noticias sin mostrar empatía, se encoge de hombros y termina su café de un sorbo.
Cuando sale de la cafetería una anciana la detiene para pedirle un poco de comida pero Marianne solo la ignora mientras camina a la calle para tomar el transporte público, mientras va subiendo escucha que la anciana gime, pero no voltea para verla, mientras busca lugar para sentarse mira a la anciana en el piso justo en ese momento un niño se levanta de un lugar para moverse a donde está su madre, Marianne ocupa su lugar, saca sus audífonos y se enchufa a Jorge Drexler y su Disneylandia.

La cajita

Una triste caja musical se abre y con ella mi corazón.
Es la melodía que escucho todas las noches,
que brota de mi pecho, donde yace la cajita con forma de corazón.

Si pudieras escuchar la música que me invade desde que te conocí,
que no sé si es amor, dolor o miedo.
Pero que ha dado movimiento al carrusel de mis sentimientos.

Y en la noche oscura, me invade la duda,
¿Qué será de mi cajita de cristal
que suena y suena sin cesar
la música que me hace llorar?

Un día más

Hace días que está ahí, al pie de la puerta, no ha pronunciado una palabra, no se mueve, solo está ahí mirándome fijamente.

Son las nueve de la mañana, el sol apenas puede pasar por las pesadas cortinas que cubren la puerta, hoy será un día como cualquier otro, al menos eso espero. Intento ponerme en pie, pero me siento muy cansada, hace días que no duermo bien, no sé, es algo extraño, despierto todavía más cansada de lo que me acuesto supongo que la tensión no me deja dormir. Como sea ya es tarde y apenas tengo el tiempo justo de llegar a clase, igual es muy aburrida pero Emiliano notara que no estoy, de los cuarenta que somos en la clase apenas cinco abrimos la boca, estos principiantes me están matando del aburrimiento y pensar que yo era así cuando entre.

El día amanece fresco, ya esta aquí el invierno pero le demuestro que no es nada para mí, en pleno octubre salgo de casa con una camiseta sin mangas, recién bañada y con una coleta en el cabello. El maldito trafico de siempre y yo sin despertar aún, ni el cigarro en la mano me hace sentir viva; ¡Este imbécil!, por poco le doy un golpe, ¿pero que les pasa a estos idiotas que no saben que la direccionales tiene un uso?, como sea, una vez más me salva mi habilidad al volante.

Lo mismo de todos los días, el mismo camino, las mismas plazas. Paso a un lado del trabajo de Alex y volteo para ver si esta su carro, ¡No!, ya se fue a los juzgados, pero hay algo que me molesta, ¿Qué será?, ¡Carajo!: ¡La niña, a los pies de la escalera!, ahí estaba como esperándome, atenta a verme pasar; ¡Mierda! este idiota ya no me dejo dar vuelta en “U”, de todos modos ya se me hizo tarde, pero ¿Quien es y que quiere? ya tiene días detrás de mí ahora que lo pienso; sí, creo que fue justo afuera de la casa de Isaac, mientras platicábamos paso detrás de nosotros y desde entonces me ha estado siguiendo.
¡Puta! ya no hay lugar en el estacionamiento; no, parece que el guardia todavía esta dando esos putos boletitos que me cagan, como si con eso no se robaran carros. Me lleva la chingada, ¡Hasta el maldito rincón del estacionamiento!, con las ganas que tengo de caminar, creo que hoy estoy mas cansada que de costumbre, además ando de malas, creo que soñé algo que me hizo enojar.

Mi ensayo de hoy esta algo soso, pero al menos es mejor que muchos que han leído, Emiliano nada mas se ríe de mi cara de fastidio y pide paciencia hacia los de primero, ¡pinches idiotas! para que entran en una carrera que ni siquiera entienden. No cabe duda, ando de malas.
La clase fue una tortura, a lo mejor un cigarrito calme mis ansias. Ahí viene la pinche Daniela, seguro que a bajarme un cigarro.

D -Que pedo pinche Zaza- -¿Te sientes mal wey?, ¡desde hace rato te veo con una jeta!-
Z -Simón wey, creo que me voy a enfermar, no mames, no he dormido nada bien y no sé ni porque-
D -Si se te nota wey, oye estuvo muy chido tu ensayo, dejaste a los pendejitos en blanco-
Z -No lo hice para eso, pero que chido de todos modos-
D -¿Te vas a quedar a la clase de Fau?-
Z-Nel, ¿aguantar otra vez a los escuincletes?- -¡No! Gracias, ¡yo paso!- -ahí te veo wey, me voy a jetear al búnker-
D -Sale wey, aunque deberías de irte a tu casa-

Me caga la madre que todo el mundo pretenda que le importas, cuando vales una madre para todos. De plano que no sé que me pasa hoy, este rencor y odio generalizado no es común en mi, ni pedo así es la vida. ¡Carajo! ya se me terminaron los cigarros, voy a tener que entrar a la cafetería. Chale, siempre hay un chingo de gente aquí y apesta a un chingo de cosas, eso me revuelve el estomago. ¿Qué pedo?, ¿Quién me hablo?, ¡puta madre!, ¡Ahí esta otra vez!, la niña esta en el baño, ¡nel! A lo mejor se me figuro, pero para que me hago pendeja, era ella, me hablo para que viera como cerró el baño, pinche escuincla ya me tiene harta.

Este puto sol me molesta mucho y se me olvidaron los lentes de sol en la camioneta, me da un chingo de hueva ir por ellos pero de todos modos tengo un chingo de horas libres, yo creo que voy a dormir a la casa, de todos modos no tengo nada que hacer aquí. Nel, mejor voy a revisar mi correo, porque además no tengo suficiente gasolina.

Puta madre, como siempre tengo un chingo de correos, pero todos son basura, cadenas y propaganda, ¿Qué la gente no tiene nada mejor que hacer que mandar pendejadas por internet?. ¡Hey!, algo rescatable, un correo de Alex... ¿Cómo se le ocurre preguntarme que si voy a ir?, ¡Claro que voy a estar ahí?, me vale madre que Isaac se emputé, si le gusta bien y si no también, mientras no se declaren morritos yo voy a hacer mi lucha, solo espero que no sea puto, nada mas bi, seria muy rico verlos coger juntos, o mejor aun, hacer un trío. Chale ya me dieron ganas de verlo, como quiera faltan 15 minutos para que salga del jale, pero también para que empiece mi clase con el puto nene de Poncho y hoy tenemos la ponencia, me vale madre me voy a ver al Alex, solo espero que no este el puto de Isaac.

Faltan cinco para las tres y todavía no baja, me pareció ver a Isaac en la otra plaza, pero no tengo ganas de ir a saludarlo, mejor me quedo aquí, debajo de las escaleras, si aquel se asoma no me va a ver y sé que no viene para acá, no le gusta que lo veo Adrián.
¡Puta! no me había dado cuenta, estoy parada justo donde estaba la niña. ¡A cabrón!, ya estoy alucinando, ¿Hay alguien en el local vacío?, estoy segura que pasó al cuartito, pero cuando llegue no había nadie, puta, a ver si desde la esquina veo; ¡puta niñita!, ahí estas ya te vi, nada más se te ve el cabello pero bien que veo tu sombra, déjame verte la cara, hazte mas a la puerta, no seas mamona, ándale, así, otro poco, sí, así, ven, acércate a la puerta, quiero verte bien, ¡Hey no!, ven, ¡No te vayas! ¿Por qué te vas así de repente?, ¡No mames!, ven acá...

A -Pequeñaaaaaaaaaaa-
Z -¡Hey corazón!, no vi cuando bajaste-
A -Pues si, si andas de petra en el local, ¿Qué estabas viendo si esta vacío?-
Z -Nada, no hagas caso, ya sabes que estoy loca-
A -Pero ven, salúdame pequeña, dame un abrazo, ¿Dónde andabas?, ya tenía mucho que no venias-
Z -Hay corazón, es que no he tenido tiempo, ahorita debería estar en una ponencia de un libro, pero tenia muchas ganas de verte- (ojalá este abrazo no terminara nunca)
Z -Oye, ¡que rico hueles!, como siempre, déjame darte un besito, hace mucho que no te doy besos en el cuello-
A -¡Hey!, me haces cosquillas, eres una traviesa, ya sabes de donde a donde no puedes tocar.-
Z -¡Estas loco!, tus costillitas son lo mas rico de ti, además ese ancho pecho, ¡Dios!, ¡Que bueno estas!-
A -Yo no sé porque te gusto, ¡Pinche flaco de mierda!, mira nada más-
Z -¡Ándale, ándale!, no me presumas tu cintura, que si tu eres un flaco de mierda, yo soy una bola de grasa rodante-
A -Estas loca, si te estas poniendo bien buena desde que vas al gimnasio, ¿Todavía vas no?-
Z -Si, bueno hoy no fui, no me alcance a levantar, es que hace días que no duermo bien-
A -¡Te pasas!, si tu nunca duermes, ya sabes que eso te hace daño Zaza, si ya ves el día que me quede en tu casa, eran las tres de la mañana y estabas hablando por teléfono-
Z -Si, bueno, ya sabes como soy-
I -¿De qué están hablado?-
Z -¡Hey Isaac!, ¿Cómo estas?-
I -Hola Zaza, no sabía que ibas a venir a ver al Alex-
Z -Bueno no lo tenia pensado-
I -Ya tengo rato esperándote sapo, habíamos quedado de vernos en la Plaza Acuario-
A -¡Hay no seas chillón!, es que estaba con la pequeña, ¿Cómo la iba a dejar sola?-
I -¡Hay pues le hubieras dicho que fueran!, no que estoy como tonto-
Z -Ya corazón no te enojes, mejor ven y dame un abrazo-
I -¡Hay pequeña!, ¿Dónde andabas?, ya tiene mucho que no sabíamos de ti,-
Z -Pues ya ves, la escuela no me deja-
I -¡Si como no!, si me hablo tu amiga diciendo que hacia días no te veía en la escuela-
Z -¡Hay esa Lizeth!, lo que pasa es que casi no tenemos clases juntas y pues no nos vemos, pero en serio si he ido la escuela-
I -¡Ándale eh!, nada más que yo sepa que andas en algo rarito-
Z -¡Ya novio mío!, no te enojes, oye por cierto María nos invito al teatro, quiere que la veamos en la obra-
I -¿Cuándo?-
Z -Pues el viernes, si puedes-
I -Sí, ¿ella todavía cree que somos novios?-
Z -¡Claro!, no le he dicho lo contrario-
A -Si se ven bien bonitos juntos, hasta deberían de andar de a de veras-
Z -¡Estas loco Alex!, este pobre no me aguantaba ni cinco días-
I -¡Hay que graciosito Sapo!-
Z -Oigan, ya me voy, hace mas de media hora que tenia que estar en una clase, se supone que tengo la ponencia de un libro-
A -¡Hay Zaza!, ya ves, ¿pues qué tienes?, te ves rara-
Z -Nada corazón, ando bien, no te preocupes-
A -A mi no me engañas pequeña, tu tienes algo pero si no nos quieres decir es tu decisión, ya sabes que estoy aquí para lo que quieras, ya sabes que te quiero mucho y a la hora que me busques voy a estar ahí para ti-
Z -Gracias Alex, yo también te quiero mucho, después platicamos, aunque la verdad no sé que voy a hacer sin ti-
A -¿Por qué? Pues a ¿Dónde vas o que?-
Z -No por nada, no me hagas caso, en estos días ni yo me entiendo-
A -Cuídate mucho pequeña-
Z -Adiós Isaac, cuídate mucho corazón-
I -Adiós Zaza, después tengo que hablar contigo-
Z -No voy a poder estos días, yo te busco-
I -¡Hay Zaza!-

Maldita sea, siempre que los veo termino peor, pero que voy a hacer, la verdad es que los quiero mucho, hasta al Isaac y la neta me saca mucho de onda que me vea así yo entiendo que esta celoso pero no tiene porque verme con reproche, si tan solo dijera que es lo que pasa. ¡Puta madre! Ya van a ser las cuatro

¡Mta!, el Poncho tiene cara de emputado, ni pedo, a ver que onda. Este wey ya comenzó con su sonsonete, esta muy pendejo si cree que me cae el saco, es una pinche nena, además no sé que se trae si yo traigo la mitad del puto libro y si no le late, pues que mal pedo por él; lo que me hacia falta, más mal pedo, mejor me salgo del pinche laboratorio, no quiero seguir oyendo sus mamadas.

¡A cabrón!, Que sola está la escuela, digo ya sé que es viernes, pero ni en la pecera hay nadie, que pedo, ¡Chale! Y yo que me quería poner a trabajar en las mac´s, se me hace que el Yahir anda en escultura, me pareció oír ruido.

-¡Yahir!, ¡Chio!, ¡Marlene!-

Lo que me faltaba. Alguien anda en maderas, a mi no me hacen pendeja, pinches güebones si no se quieren poner a jalar pues que no se metan en este jale. ¡Que pedo!

-¿Oye, no has visto al Yahir?-
-Hey, te estoy hablando, ¡oye tu niña!-

Puta, estos de primero están más alzados que nosotros cuando entramos, ya ni quieren hablar y la neta ni quien los pele, yo ni los reconozco; ¡Pero como estoy pendeja!, pinche estúpida, si cuando regreses ya no esta ¡te voy a coger por el culo!. Vale madre, ya se fue, pero como no vi que era la niña, me lleva la chingada, ¿pues que putas quiere?.

Que pinche día tan culero, hacía mucho tiempo que no me sentía tan mal y la verdad es que no lo entiendo, digo, sí, tengo pedos pero no es para tanto, pero la verdad es que me siento muy cansada y muy triste, es como si nadie me quisiera, como si estuviera sola en el mundo y esta cama que esta tan fría y tan grande para mi sola.

Si, ya te vi, ya sé que estas ahí, al pie de la puerta, callada, triste, cansada y sola; no dirás una sola palabra y yo no te preguntare nada, ya sé que quieres, solo no te quedes muchos días que no eres la única y ahora me están dejando sin nada, ahora solo déjame dormir, que estoy cansada, muy cansada...

10.04.2009

Hoja en blanco

Te doy una hoja en blanco
para que escribas nuestra historia
y un par de personajes
para que guíes.

Te doy el lápiz
para que dibujes el camino
y una goma para que
borres mis errores.

Te doy una hoja en blanco
para que inventes agonías,
desamores, rompimientos
y reconciliaciones.

Te doy una hoja en blanco
para que escribas
mis líneas, tus diálogos
y todo el guión completo.

Te doy una hoja
para que la rayes, la dobles
o la cortes.

Te doy una hoja en blanco
con la única condición
de que me la entregues
con nuestra historia
entrelazando corazones...


Y entre borradores,
rayones, estrujones
y muchos errores,
al final te has decidido
a tirar la hoja
(ya no blanca)
al cesto del olvido.

Hoy tengo ganas

Hoy tengo ganas de estar muerta,
tu sabes, no de suicidarme,
sino de yacer sin vida, tranquila,
en paz.
De sentir que alguien llora por mi,
tengo ganas de ver a gente vestida de negro
con la cabeza baja, algo cruel, pero hermoso.
Hoy tengo ganas tu sabes, del cielo, del sepulcro,
de sentirme protegida en mi ataúd como en un útero,
de escuchar nada, de ver nada, de no sentir más que calma.
Hoy tengo ganas de estar muerta,
sentir cómo la carne se pudre,
como se alimentan los gusanos,
ganas de comenzar a sentirme más ligera,
de comenzar a dejar atrás lo cotidiano.
Tengo ganas de saberme sola,
de saberme liviana.
Tengo ganas de verme mis huesos blancos,
de ver por fin el esqueleto que me sostuviera en vida.
Hoy tengo ganas de estar muerta
de romper todo lazo,
de perderme en el tiempo,
de regresar a la tierra.
De no saber más de ti,
de no saber más de mi.
Hoy simplemente me han dado unas ganas
terriblemente vivas de estar muerta.

Sueño

Y pensar que al despertar
me daré cuenta de la belleza
de este sueño,
y saber que será
demasiado tarde
cuando descubra su belleza,
y entonces lloraré
porque no seré capaz
de dormir otra vez
y ya no estarás aquí
para arrullarme
y ya no podré descansar
y no te podré ver de nuevo
y pasaré mis noches en vela
buscando tu rastro,
llorando tus besos,
Recordando tus caricias,
sufriendo tu abandono.

Y pediste

Y de pronto me pediste que parara,
Que dejara de recriminarte;
Supuse que era el inicio de la guerra
Durante tanto postergada.
Quería gritarte, quería odiarte
Pero más era imposible.
Simplemente necesitaba
Saber el porque,
El porqué de todos estos años
De desprecio, de indiferencia.
Y de pronto me pediste que parara
Y no pude decirte
Cuanto te había necesitado todos estos años,
No pude explicarte que tu rechazo
Me hacía cada vez más fría.
Y de pronto me pediste que parara,
En un sueño lo dijiste claramente,
En un sueño;
Y fue cuando me di cuenta que jamás
Llegaremos a eso,
Que jamás podré decirte cuanto te quiero,
Y nunca sabré las razones de tu trato,
Que jamás despejare esas dudas que me están matando
Comprendí que todo seguirá en calma,
En tensa calma.

Tres Actos

Del despertar a la Aceptación

Prólogo

Ella se regocija al ver como ha organizado la casa, este día le ha quedado especialmente blanca, inmaculada. Se sienta en el sofá, apenas es medio día, pero ha terminando todas las tareas de la casa; aunque es de una clase social alta nunca ha querido ayuda para las cosas del hogar, siempre ha sido autosuficiente, y jamás toleraría la idea de no poder con su hogar y con sus hijos.
Suelta un largo suspiro cuando piensa en sus hijos, todos ya fuera de casa. Sally, la más grande, soltera, sin hijos, una mujer hermosa aunque a veces se subestime. Sasha, el único varón, el de en medio, joven, atractivo, excelente abogado, soltero, pero aun joven para tal responsabilidad. Y por último, Isabella, la más joven, la desubicada, apenas estudiando la universidad, le dio por estudiar Artes escénicas, pero seguro que con el paso del tiempo se dará cuenta de que está perdiendo el tiempo, pero que importa, si tiempo es lo que tiene de sobra.

Acto Uno.

Amor
El despertar

Después de treinta años con el mismo hombre me doy cuenta de que no te conozco, no puedo creer que durante tanto tiempo me hayas engañado, ¡no!, Te hayas engañado. Pero para no seguirte ayudando a tu destrucción me voy, puedes hacer lo que quieras. Este palacio ahora no es más que ruinas, tu sabrás si te alejas o si sigues viviendo en ella. Que de todas formas ruinas es lo que eres, hombre viejo y acabado, que debes tu grandeza a tu mujer, que deja de ser tuya.


Pasa mamá, me complace que hayas decidido, venir aquí. No tienes de que preocuparte, aquí no hay presiones ni plazos, solo están las ganas de ser quien eres. Ven déjame presentarte a Ween, es mi novio y vivimos juntos, es profesor del colegio. Pero pasa, siéntate no te quedes en la puerta. Al fondo esta tu habitación, ahí entra la luz todo el día y es el cuarto más silencioso durante la noche. Hace un par de meses que vivimos juntos y es como estar en el paraíso. Aquí puedes dejar tus cosas, el refri esta lleno, puedes servirte lo que quieras, y más vale que te vayas olvidando de las dieta, aquí pura comida rica. Por cierto Ween es muy buen cocinero, por eso he subido un par de quilos.

Señora mía, será un verdadero placer tenerla con nosotros, sea bienvenida al paraíso terrenal, dónde las mujeres son diosas y yo solo estoy para complacerlas, dónde podrá dar rienda suelta a sus pasiones más bajas y donde cualquiera es bienvenido.

Será mejor que me vaya con tu hermana, creo que no sería correcto que me quedara aquí, ustedes no tienen espacio, y solo soy un lastre viejo que no sabe como vivir sin la compañía (y la guía) de su esposo.
Tonterías madre, es solo cuestión de tiempo, lo que tenias en esa torre de marfil no era amor, era solo la costumbre de estar con un hombre al que jamás amaste, solo fingías porque era más fácil soportar la soledad del castillo con la idea del amor.

Entreacto

Pero padre, ¿Cómo ha sido posible que mi madre se haya ido? ¿Qué has hecho para que tome esa decisión? . Silencio. (Si la unión más perfecta que jamás he visto en mi vida ha muerto, que esperanzas queda para mí, para la imperfecta, para la que nadie quiere, para la fea, para la gorda, para la inútil). Esto no debe ser así, es intolerable, una mujer a su edad lo único que debe hacer es sentarse a esperar que lleguen los nietos, no debe tener aires de grandeza y todo deseo debe ser reprimido, olvidado.

Acto Dos


Sexo
El enfrentamiento.

Ámame mujer de ébano, déjame sentirte, siénteme dentro de ti, roza con tus ojos cada parte de mi cuerpo, hazme tuyo, quiero ser tu esclavo y esclavizarte para siempre, que nada más que la vida nos detenga, sé libre y déjame serlo estando en tu cuerpo. Isabella, my Queen Isabella.

Dios mío, dame fuerza para seguir adelante con esta decisión, no puedo ni quiero regresar, pero no sé a dónde más ir, que puede hacer una mujer sola sin la compañía de una hombre, pero es que aquí no puedo seguir, no encuentro paz para mi espíritu tan atribulado ya. Es mi hija no debo verla fornicar, pero es que en todo momento, en todo lugar, esta con ese hombre, que no parece hombre, que parece un guerrero de algún lugar lejano con su piel morena y su rostro duro, con la voz fuerte que ordena y que seduce al mismo tiempo, que hace temblar cada una de las células del cuerpo.

Dime hijo, que hago, dime tu que eres hombre, ¿Cómo es que me ha mentido así todos estos años y se ha atrevido a verme a la cara?, Dime si es que soy fea, o si acaso soy torpe, tu que eres hombre, dime si como mujer ya no valgo. Dime si todos los hombres son así, o he sido yo que no he sabido ser buena compañera. Dime si ya no soy deseable, si acaso no ardes en deseo al verme. Silencio

Entreacto.

(Madre, ¿Cómo quieres que yo sepa si eres una mujer deseable? Para mí todas son iguales, insípidas, y lejanas, como si fueran etéreas, como si fueran madre o hermanas, pero no como mujeres. No madre, no despiertas en mi al más mínimo deseo y no por ser mi madre, que poco vale el titulo. Es porque eres mujer, y las mujeres son ajenas. Tendrías que ser hombre para que yo te deseara, para que despertaras en mi cada una de las ideas que están reprimidas por temor al ojo ajeno. No madre para mi no estas marchita, ni estas en flor, Solo estas.)

Acto Tres


Libertad
La aceptación

Toda esa gente, que anda por las calles, corriendo, gritando, con el rostro lleno de angustia, tan reprimidos, tan extenuados, tan invisible. No quiero ser así el resto de mi vida, aún soy joven, cincuenta años no me hacen una vieja. Tengo ganas de gritar, de reírme hasta orinarme, de llorar hasta no poder más, de amar con locura y sin prejuicios, que un orgasmo no sea sinónimo de reprimenda, quiero sentir y respirar, Pero tengo miedo, nunca he estado sola, siempre estuve con un hombre, mi padre, mi esposo y ahora, ¿ahora que?. Pero que importa, si hombres hay miles, y solo necesito uno que entre en mi cama, en mi vagina, en mi corazón, pero no en mi voluntad, ni en mi cerebro. Que importa lo que la gente piense, nadie me hará feliz o más triste por estar o no estar con alguien. Es tiempo de dejar de querer hacer, y empezar a actuar, tengo que buscar un hombre, tengo que buscar la libertad, aunque solo sea una ilusión, que de ilusiones y sueños vive el hombre, y la mujer también, solo que con un poco mas de deseo reprimido y es hora de sacarlo. Es tiempo de vivir.

Epílogo.

(Que importa que el infierno espere por mi, que importa que la vecina se queje todo el tiempo de mi vida, que importa que mi padre desapruebe mi vida, que importa que todos señalen). Ámame, vente dentro, déjame sentirte, aprisióname con tus brazos, hazme tuya aunque sea solo un momento. (Te daré la ilusión de pertenecerte, aunque realmente nadie me posee, solo yo soy dueña de este cuerpo, de esta carne y de estas ideas). Ámame, tómame, si quieres pégame. (Sueña, imagina todo lo que quieras, ahora solo ahora). ¡Basta!, no más.

Si vives

Si vives en Juárez, eres de Juárez
Así reza un dicho muy famoso por estas tierras.
Llevo ya diez años aquí y todavía no me siento juarense,
Tampoco me siento chilanga aunque nací en aquellos rumbos.
Michoacán, mi tierra adoptiva, no me provoca sentimiento alguno.

Pero es aquí donde vivo, donde he pasado la mayor parte de mi vida y algunos de los momentos mas importantes.
Pero ¿Cómo me puedo sentir de aquí si tengo una relación
amor-odio con la ciudad?
La amo porque gracias a ella conocí el amor,
la odio por que me dejo sentir la vida,
la vida engendrada mas no concebida.

¿Cómo alejarme de ella?
¿Cómo seguir aquí?

“La ciudad de las bajas pasiones”
Que promete, que engaña, que esclaviza, que da oportunidades.
Juaritos que a cada esquina cuentas una historia, que lloras, que luces de rojo al atardecer por el color de tu tierra, por el color de la sangre.
Tu que gritas cada noche con la voz de cientos de mujeres: mujeres jóvenes, viejas, putas, madres, perdidas, olvidadas.

¿Cómo no odiarte? tu que engendras demonios que nos castigan sin razón, que persiguen, que dominan sin la necesidad de un golpe, que lo dan sin la necesidad de darlo.
Juaritos ¿Cómo no amarte? si aquí respiro, si me dejas tocar el cielo en eso días que esta tan bajito que casi puedo tocarlo con estirar la mano, que me regalas esa luna grandota, roja.
Juárez, la ciudad de las dualidades: la madre proveedora, el padre castigador.

Que aquí las mujeres son más libres.
Que aquí las mujeres son más esclavizadas.

Recorro tus calles y me lleno de recuerdos buenos y malos:
En ese parque mi primer amor,
En esa calle mi primer verdugo.

Que con el paso del tiempo,
me doy cuenta que el tiempo no se detiene,
que cada día me siento más vieja,
que cada día cambio un poco
y sin embargo sigo siendo la misma.

Que en cada calle un espíritu me pide asilo
Que cada noche un lamento estremece el cielo.

Mi frontera que es frontera como cualquier otra, mi frontera que eres única.
Que por ti se pelean muchas guerras a la vez en tus calles.
Que cada mes saltas a la fama por una atrocidad nueva.

Eres el reflejo de quien te gobierna,
de los que te habitamos,
que somos el reflejo de ti.

Mi ciudad llena de yonkes, de maquilas, de ciudades.
Ciudad Juárez, la ciudad nacida de un sueño.

A través de ti me entiendo, con tu vida nocturna, con tu vida alegre, con tu vida loca.

Amiga mía, déjame decirte que si vives aquí, tienes mucha suerte, no encontraras mejor lugar para crecer, para ser feliz, para ser.
Pero cuidado, porque tarde o temprano te va a pasar la factura y tendrás que pagar.
Amigo mío, si vives aquí, déjame pedirte un favor, no seas un demonio más en este infierno que puede ser Juaritos, que esta ciudad no necesita más celadores, mejor manos fuertes y corazones nobles.

Y mientras te leo estas frases, me doy cuenta
que soy lo que soy porque soy aquí y no allá,
que soy lo que soy por lo que he vivido,
y sin estar aquí seria yo, pero seria otra.
Lo que sea que eso signifique.

Y hoy estoy aquí como muchas otras mujeres, como muchos otros
hombres.
Y eso no es ningún mérito
Simplemente estoy.
No sé si por lo fortuito, el destino o decisión propia.

No sé si soy feliz ni si me falta algo
Lo que sé es que debo este momento a esta ciudad, a estas personas.

Y pienso que aunque estoy atada por lazos fuertes a este lugar, no pertenezco a él, a ninguno.

Y recuerdo otro famoso dicho que solía ir muy bien conmigo: “Hierba mala nunca muere”, ahora reflexiono y sé que “hierba mala sí se seca”.

La prueba soy yo.

Esto no es un poema

Te he mentido, le he mentido y me miento todos los días.
Vivo mis días bajo el fantasma de tu amor,
ese amor que nació en mal momento,
en mal corazón, en mala cabeza.
Lo quiero, te amo, me aborrezco.
No hay otra cosa que hacer,
así soy;
ni siquiera lamentar el día que te conocí,
no sé si lo hagas tu.
En fin. Sin más:
Sí, estoy enferma,
de amor, de dolor, de ser yo.
Estoy cansada,
de luchar,
de intentar,
de fallar,
de volverte a buscar,
de equivocarme.
Simplemente la paciencia
se fue por la ventana
junto con la cordura.
Por eso te lo pido:
sal de mi vida;
ya que la sola idea
de salir de la tuya
me detiene el flujo sanguíneo
junto con la respiración.
Por tu bien,
por el mío,
Vete de mi,
Niegate al teléfono.
Borrame de aquí.
Por favor.
Sin llantos, sin música triste,
sin explicaciones, sin perdones,
sin disculpas, sin fanfarrias,
sin penas, sin alegrías,
solo vete.
¿Que si me arrepentiré después?
seguro que si.
¿Que si eres una buena influencia en mi vida?
No lo sé.
Quiero vivir en paz mi dolor,
intentar ya no mentir
al decirle "Te amo".
Ni siquiera intentare
pedir perdón una vez más
y que suene vacío y hueco,
y hasta ridículo.
No diré el tan definitivo
ADIÓS;
por que hasta a mi me da risa,
es cierto que nunca se sabe
cuando sea el último,
pero creo que ahora

se perdona que me despida
solo con un hasta luego.
Quizá la esperanza no muera nunca.
A lo mejor volteare en las calles
buscandote.
Tal vez la idea de un encuentro futuro
me ayude a vivir
y a sacarte de mi como a una droga:
día a día;
y así tal vez llegue el día en que ya no te necesite.

Por último;
Nunca te vayas sin decir te quiero,
esta de más que te lo diga,
lo sabes mejor que nadie
mejor que yo;
todavía te amo.


...


Gracias por hacerme caso,
Adiós.

8.29.2009

Masoquistas Sentimentales

Esta noche estoy perdiendo lo poco que queda de mi,
jamás pensé poder dejar de ser sin dejar de existir.
Esta noche fría, vacía, áspera...
Te miro a los ojos...
me dicen tantas cosas
que me da miedo intentar descifrarlos.
He de dejarte ir, has de dejarme partir,
somos necios y orgullosos,
nadie más nos espera al final del camino.
Sentados frente a frente,
estamos más lejos que al principio
el uno del otro.
Jamás pensaste que llegarías
a dar la vida nuevamente
por fantasmas del pasado.
Me miras a los ojos,
te duele descifrarlo...
te sientes culpable.
No es tu culpa,
no es la mía
y sin embargo somos tan culpables...
ambos buscamos los dedos del otro
en la impersonalidad engañosa
a través de la distancia.
No hubiera querido
robar de tu persona
sílabas traicioneras.
No hubieras querido
dar vida a las largas horas de vigilia,
alimentar las posibles
virtualidades de un futuro incierto.
Estamos frente a frente,
me miras en silencio
puedo leer en las líneas de tu rostro:
gome
la disculpa estúpida,
en un momento estúpido;
puedes leer en mi silencio:
shame, pain, past, love...
las estúpidas palabras
que se me antojan como salvavidas.
Nuestra hermosa canción
está llegando a sus últimos acordes,
ambos tarareamos mentalmente
las últimas y suaves notas,
somos masoquistas sentimentales
regodeanse en la melancolía
del final.

8.14.2009

Hay historias...

“Me miraste a lo ojos, pude descubrir el rencor durante años guardado, todos los reproches que guardabas, las dudas que por las noches no te dejaban dormir, los insultos que gritaste en la cabeza en cada una de nuestras peleas.”
Esa noche comenzó como cualquier otra, ambos sentados en el viejo sofá que encontramos en la calle, veíamos esa serie que nos hacia reír a carcajadas cuando nos conocimos, pero que ahora veíamos por costumbre, a lo mucho una pequeña mueca sacaba de tus labios. Lo dije mientras la chica enseñaba su trasero al pobre anciano, igual que cada capitulo, lo escupí como un gargajo que tuviera atorado en la garganta. No hiciste ningún movimiento, te quedaste mudo, como si fueras de piedra, una estatua inerte a un lado mío, sin corazón, sin coraje, sin dolor. En ese momento te desprecié, me diste asco, te odié y justifiqué mis acciones. Tomaste el control y apagaste la tele, nos quedamos a oscuras. Pasaron los minutos lentamente, me parecía que llevábamos horas así, días, toda una vida.
Cerré los ojos y me puse de pie, un jalón violento de mi mano me hizo perder el control y caí de nuevo al sofá, te abalanzaste sobre mi, me besaste a la fuerza, metiste con violencia tu lengua en mi boca. Trataba de quitarte de encima pero era imposible, tus manos me sumieron en el sillón con una fuerza que no te conocía. Me rompiste el escote de la blusa al tratar de tomar mis tetas, yo te gritaba groserías y ofensas y tu sólo me manoseabas. Me quitaste los calzones por debajo de la falda, te abriste el cierre y te sacaste el pito, me abriste de piernas y te descuidaste un momento, fue cuando te pude morder la oreja, lo hice tan fuerte que un sabor salado invadió mi boca: te hice sangrar, aullaste de dolor y me diste un golpe tan brutal que me hizo caer el suelo con el labio reventado.
Tirada en el piso, con los ojos vidriosos murmure casi para mi - perdón –
Te sentaste en el sofá y pude ver como tu pene comenzaba a ponerse flácido. Me miraste directo a los ojos y fue cuando me di cuenta de todo el sufrimiento y el odio que sentías. Me puse de pie, aun con la mano en el labio.
Me pare frente a ti y lo solté -me voy-.
Te aferraste a mi, con tus manos rodeaste mi trasero, tu cabeza en mi pubis, y comenzaste a llorar, me di cuenta porque pude sentir la humedad hasta mi ropa interior.
 - Me voy- repetí.
Me empujaste con fuerza y de nuevo caí al suelo, esta vez mis nalgas resonaron con fuerza en el piso de madera; comencé a llorar, te amaba demasiado, pero ya no te soportaba, me asfixiaba tu cercanía, la casa, tu amor.
Te levantaste, caminaste hacia mi tan decidido, tan enojado que tuve miedo, por primera vez en mi vida tuve miedo, pensé que me pegarías; te arrodillaste a un lado mío, tomaste mi rostro con delicadeza, me susurraste al oído la cruel sentencia de mi castigo y una vez más empujaste mi cabeza con tanta fuerza que el golpe me embruteció durante minutos, te montaste encima mío, me terminaste de romper la blusa, me lamías las tetas con furia, con coraje, me lastimabas, tu pito comenzó a ponerse duro de nuevo, lo sentía mientras me frotabas las piernas con él, intente darte una patada en los huevos, pero fallé. Seguía aturdida, me penetraste con furia, me dolía, yo no estaba lubricada, te diste cuenta y te saliste de mi. Te pusiste de pie, me levantaste con ternura y me llevaste hasta la recamara, a nuestra cama.
Me terminaste de quitar la blusa rota, la falda y te desvestiste, te recostaste junto a mi, yo sólo lloraba, con el dedo meñique comenzaste a juguetear con mis bellos púbicos, me hacías cosquillas, me comenzaste a lamer las tetas con cuidado, rozándome el pezón, justo como sabias que me volvía loca, tu dedo meñique comenzó a acariciar mi clítoris y toda mi vulva, me excité. Te montaste encima mío nuevamente y me penetraste, esta vez diferente, con pasión, con ese ritmo de cadera que tantos orgasmos me había provocado en el pasado. Disfrute cada minuto de esa cogida, cada embestida de tu verga dura, tu sudor caía sobre mi cara, sabía salado, te besé el cuello, te lamí las orejas, te arañe la espalda.
Cuando creíste inminente tu explosión detuviste tu movimiento, nunca te gustó terminar antes que yo, te saliste con mucho cuidado de mi, tu cabeza fue bajando lentamente, tu lengua fue dejando un camino de baba desde mi cuello hasta mi pubis, cuando sentí tu lengua húmeda en mi clítoris me estremecí, hacia tanto que no lo hacías, casi había olvidado lo bueno que eras.
Con pocos movimientos tuyos estaba lista para venirme, te diste cuenta y te apresuraste a penetrarme de nuevo, siempre tuviste la idea de que terminar juntos era un acto de amor, y así fue, terminamos al mismo tiempo, un orgasmo tan fuerte y tan placentero como pocos habíamos tenido, sólo que éste tenía el sabor agridulce de la despedida.
Tu cuerpo cayó pesadamente sobre el mío, parecías muerto, por un momento dude de si aun vivías, solo tu respiración dificultosa me decía lo contrario, después de unos minutos me susurraste algo, muy bajito, casi inaudible, después caíste dormido.
Me dolió, pensé que tu orgullo, que tu amor propio, que tu dignidad, no te permitirían decir esas palabras.
No fue así - no te vayas- fue lo ultimo que escuche de ti.
Con cuidado te hice rodar a un lado de la cama, me puse de pie, me metí a la ducha muy a pesar mío, quería llevarme en la piel tu olor, quería guardar lo más que se pudiera las huellas y el recuerdo de nuestro último encuentro, pero salir en taxi a esas horas oliendo a sexo no era lo mas inteligente. Me bañe rápido, me vestí sin hacer ruido, a oscuras, mis cosas ya estaban listas.
Al salir tropecé con la mesita donde poníamos las llaves, como muchas otras veces, por un momento pensé que te había despertado, pero el silencio que reinaba en la casa me dijo que seguías dormido. Salí sin mirar atrás, tal vez no pudiera hacerlo si me detenía a pensar en cada recuerdo que dejaba. Afuera, caminé hasta la esquina, tomé un taxi de sitio, le di la dirección de mi hermana, no me quería ir con él directamente, aun sentía que te estaba traicionando.
No pude evitar llorar todo el trayecto - ¿está bien “señito”?- me preguntó el taxista, solo atine a mover la cabeza afirmativamente, el resto del camino siguió en silencio.
Al llegar al departamento de mi hermana, ella ya estaba esperándome en la puerta, se podía ver su cara de preocupación.
Pagué al taxista -¡no tengo cambio señito!- me dijo mirándome las tetas cuando me bajaba del taxi -quédese con el cambio-, tome mi pequeña maleta, (en que poco espacio cabían los últimos años de mi vida) y bajé.
Me abracé a mi hermana y lloré, me sentía mal, me sentía herida, no habías hecho nada para detenerme, no me dijiste que me amabas, no me prohibiste que saliera de la casa, -¡no te vayas!- fue lo único que dijiste y te quedaste dormido.
Mi hermana trató de consolarme, pero era imposible, le dije que quería estar sola, entramos, ella quería conversar pero inmediatamente me encerré en la recámara de mi sobrina, puse el seguro y me tiré en la cama, afortunadamente la niña estaba de vacaciones en casa de su padre.
No sé a que hora me venció el sueño, estaba amaneciendo. Me desperté ya bien entrada la tarde. El rancio sabor de mi boca me hizo saber que había pasado varias horas dormida. Salí de la habitación, tenía los ojos hinchados, casi no podía ver, no había nadie, fui a la cocina y me hice un café. Me senté en silencio en la mesa, pasaron horas, la luz se fue poco a poco y me quede ahí, sentada en la oscuridad, tenía ganas de salir corriendo, de regresar a casa, decirte que todo había sido un error, que no me quería ir de tu lado, quería besarte, abrazarte, escuchar tu voz, olerte; pero no hice nada, me quede ahí.
Cuando el sol se había ocultado por completo, escuché la cerradura, era mi hermana, la escuche moviéndose por la casa, buscándome seguramente, pero ni siquiera pude abrir la boca para decirle que estaba esperándola petrificada en la cocina. Después de buscar en varios cuartos llegó hasta mi, prendió la luz y pude ver su rostro de sorpresa al verme sentada, supongo que con cara de idiota.
Se sentó enfrente de mi, jugaba con las llaves y se veía las manos, estaba nerviosa, algo se me encajó en el pecho.
-Esta mañana ha sonado el teléfono, era él-, me dijo esperando una reacción de mi parte, no dije nada.
-Me ha pedido que vaya por lo que restaba de tus cosas-, seguí en completo silencio, ella titubeo antes de seguir, se notaba más nerviosa que al principio y eso que sentía en el corazón se encajaba aún más.
-Cuando llegué la puerta estaba abierta-, me miró, pude leer en sus ojos que las cosas se estaban yendo a la fregada.
-Estaba en la recámara, acostado...- se detuvo, me miró, con la mirada le pedí que siguiera.
-Pensé que estaba dormido, me senté a un lado de él y fue cuando le toqué el brazo que me di cuenta...-, me miro con los ojos lloroso y no pude evitar comenzar a llorar también, pero no moví un ápice de mi persona.
 -...estaba muerto.-
Mis ojos se nublaron por completo, seguí inmóvil.
-He tenido que llamar a su madre,- la voz se le terminó por quebrar, ella también lloraba.
-Me ha dicho que será ella la que se encargue de todo, no quiere trámites engorrosos, es claro que ha sido él mismo, a ti no te quiere ver, ni siquiera volver a saber de ti, no quiere que te presentes al funeral, ni siquiera me ha dicho donde planea enterrarlo.-
"En el Sagrado Corazón" pensé, "donde está su abuelo", pero no dije nada, seguí llorando en silencio, ella intentó decirme algo, pero se contuvo, estuvo unos minutos en silencio también, pero el peso era demasiado, no se podía respirar en aquella habitación, que cada vez se hacia más pequeña.
Se puso de pie, y dio media vuelta, pero antes de salir se detuvo, saco algo de la bolsa de su pantalón.
-Encontré esto a su lado, no he dicho a su madre, aunque no lleva nombre, imagino que es para ti- puso el sobre en la mesa y se fue a su recamara, pude escuchar cuando ponía el seguro.
Estuve inmóvil durante lo que me parecieron horas, llorando en silencio, no me atrevía a tomar aquel sobre. Después de mirarlo por horas, lo tomé, me lo llevé al rostro, quería sentir tu piel, pero era sólo un pedazo de papel; no sé si fue mi imaginación o mi deseo, pero me pareció reconocer tu olor en el sobre, por fin me decidí a abrirlo, las líneas eran cortas, claras, eran para mi.
"Esta noche he sentido el fuerte deseo de atarte a la cama y no dejarte partir, de obligarte a permanecer a mi lado, he querido hacerte cumplir la promesa que me hiciste de amarme por siempre, he querido decirte cuanto te amo y te necesito, pero no he tenido el valor, el miedo me ha paralizado incluso al escuchar como te preparas para partir, ni siquiera ese ultimo obstáculo que fue al salir me ha dado el valor necesario para ponerme de pie y detenerte. Te amo, pero he comprendido que hay historias que comienzan contigo y terminan sin ti, lo he comprendido bien, pero no lo acepto, no quiero seguir viviendo esta historia sin tu presencia... se feliz."
Ahora que termino de leer la carta por décima u onceava vez, no sé qué hacer con ella, no sé qué hacer conmigo, no sé qué hacer con éste amor, tampoco quiero vivir mi historia sin ti.