11.09.2010

¿Por qué no morimos de pena?

Esta noche lamento no estar contigo,
lamento no saber de ti,
lamento no escucharte,
lamento no haberte visto nunca a los ojos,
lamento haberte conocido
lamento haberte amado desde la primera noche,
lamento haber escuchado tus dulces palabras,
tu hermosa voz, tu respiración profunda.
Lamento haber leído cada una de tus líneas
que me hicieron pensar que también me amabas
Lamento estar escribiendo estos lamentos,
lamento que no me ames,
lamento no sentir tus grandes brazos rodeandome,
lamento no poder sentir tu respiración en mi cuello
ni escuchar tu voz deliciosa
diciéndome al oído: "ven a la cama".
Lamento no poder mandarte al carajo
y que tu recuerdo me asalte a cada canción
o cada rostro.
Lamento no ser el amor de tu vida
pero lamento aún más que tu seas el de la mía.
Lamento comparar a cada hombre contigo
y que todos salgan perdiendo.
Lamento pensarte cuando sé que tu no me piensas.
Lamento no tener el valor de mantenerte fuera de mi vida.
Lamento no poder decir "Si" sin pensar que es a ti.
Lamento no estar en tu futuro, ni ser tu felicidad.
Lamento detener mi vida esperando
que te decidas a entrar en ella.
Lamento muchas cosas más...
Y de todo,
lo que más lamento es,
que realmente,
nada lamento.