2.15.2011

De nuevo 14

Y pasarán los años, y pasarán los amores y el tiempo también pasará, y los recuerdos dejarán de ser frescos, las palabras perderán sentido, olvidaré aquello que me hacía reír estando a tu lado, las lagrimas no dejarán más que una tenue marca del camino recorrido una y otra vez, el dolor dormirá, el amor, el amor cambiará de una y mil formas, siempre buscando la forma de esconderse para no morir, me sentiré cómoda en presencia de otras presencias, mentiré una y otra vez a mi consciencia, diré una y otra vez el viento que la brisa de aquellas noches no fue más que ensueño. Olvidaré que alguna vez fuiste parte de mi vida, pretenderé que jamás busqué ser parte de la tuya. Y pasarán los años y me haré vieja, y mis pechos ya caídos por amamantar a los hijos que nunca tuve, recordarán tus manos que jamás los tocaron, el turgente trasero que evocaba en ti los más salvajes deseos, no será más que el recuerdo de los años de juventud.
Y pasarán los años, las décadas, los siglos sobre mis hombres, sobre los tuyos.
Y, cuando no seamos más que frágiles sombras de lo que somos ahora, la mano burlona de ese demonio bicéfalo al que llamamos destino, juntará nuestros caminos, ambos diferentes, ambos exactamente iguales al momento de dejar de ser juntos, y tendremos que decidir, si dejarnos llevar por las olas rojas agolpándose en los interiores o voltear la mirada. Será el momento de decidir dejar muerto lo que muerto estará o volver a sentir pena, amor y dolor. Y entonces,  y sólo entonces, sabré si lo que alguna vez pasó,  fue realmente o simplemente lo soñé. Y ahora, ahora no quiero saberlo, no quiero pensarlo, no quiero saberte aún dentro mío.
Esta noche, no quiero pensarte, no quiero quererte, no quiero saber que eres feliz.