10.11.2026

Calaverita

 


Estaba el pequeño Taiyari, 

en su banquita, 

dibujando sin cesar, 

y cantando una cancioncita.


De pronto escuchó unos pasos 

que le dieron un sustito

¿Mamita, eres tú?, preguntó despacito.

¿Vienes a darme abrazos, 

por haberme dejado solito?


Era la calavera temible 

que quería llevarlo consigo, 

cogióle con sus brazos terribles 

susurrándole al oído:

"Ven y sé mi amigo".


Taiyari gritó asustado 

con su voz temblorosa y chiquita

"¡No quiero ir a tu lado, 

yo solo quiero a mi mamita!".


"Aquí estoy mi pequeño angelito,

Tu mamita está a tu lado 

y jamás te dejará solito, 

abre lo ojos mi amado 

y ven corriendo conmigo".


Taiyari abrió los ojitos,

"¡Aquí estás, querida mamita!" 

no me vuelvas a dejar solito 

que me lleva la calaquita".


"No hay ninguna huesuda, 

es que estabas soñando, 

aquí solo hay alegría pura, 

con tu querida mamá 

que siempre te está abrazando."


Taiyari respiró aliviado, 

con una sonrisa en su ceño

entendió que todo fue un sueño 

feliz y emociondo 

de su mamá abrazado.

Calaverita

  Estaba el pequeño Taiyari,  en su banquita,  dibujando sin cesar,  y cantando una cancioncita. De pronto escuchó unos pasos  que le die...