La sangre no tiene nombre,
no tiene rostro,
la sangre carga historias de amores rotos,
de injusticias, de hambres, de penas,
de olvidos y vacíos.
La sangre no tiene edad,
color o religión,
la sangre no es de uno o una,
la sangre es de todos la vida
que se cuela por la alcantarilla.
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