Y cada noche toco fondo por la falta de tus brazos, por el recuerdo de tus besos, por el deseo de tener entre mis piernas, y es que me hiciste adicta a ti, a tu calor, a tu miembro.
Y noche tras noche tengo que soñar despierta, imaginar que mis dedos son tus dedos, que el placer que me procuro eres tu quien lo provoca.
Y es que necesito de ti. Y es que ardo en deseo.
Y al final la explosión solitaria y el orgasmo que queda en el vacio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario